7 de mayo de 2014


He robado un texto que no es mío porque decía exactamente lo que quería decir. 

4 de mayo de 2014

"Siempre" se queda demasiado grande si no es contigo.

Yo siempre decía que quería una relación de camas separadas. Para no llegar a ser tan del otro que dejase de ser tan mía, para poder escapar en caso de necesitar la huída, para no ahogarme. Para elegir cuando volar, y cuando no.
Yo siempre decía que el amor era "para siempre" hasta que le conocí, y no importaba tanto el mañana como el ahora. En cierto modo quizás debería darte las gracias por no durar eternamente: gracias por enseñarme que las mejores cosas también terminan. Te quiero. Aún. Te quiero siempre, y de cualquier manera.
No lo voy a negar: a veces echo de menos cuando era yo y no era otra. Cuando eras tú, y no era otro. Cuando éramos magia y a mi me parecía que incluso los cuentos de Disney eran poco románticos comparados a mirarte a los ojos. Yo que sé. Quizás cada persona piensa que su historia es la más bonita en el mundo, pero para mi aún no existe ninguna comparada a besarte. A veces sigo teniendo ese miedo atroz a que te hagan sentir más de lo que yo te hice sentir, a ser solo un recuerdo lejano y lleno de polvo demasiado feo como para merecer la pena.
Ahora sigo queriendo una relación de camas separadas. Hay cosas que nunca cambian. Ya no pienso en fechas ni en números. Me dejo llevar. Libertad se acuesta conmigo casi todas las noches, y no está nada mal. No quiero ninguna eternidad, ya no. Si no es contigo "siempre" se me queda demasiado grande y no quiero ni pensarlo.
Ahora he aprendido a volar, y ya no tengo que preocuparme de no ahogarme. Es extraño eso de no tener que echarle pulsos a la muerte, eso de no llorar algunas tardes, eso de no sentirme tan pequeña como antes casi nunca. Me he hecho mayor. Me has enseñado a ser mayor. A ser aquello en lo que me convierto cuando no le tengo miedo a nadie. 
Pero no te vayas. Por favor. Por si a caso. No te vayas.
Llámame egoísta. Valiente. Petarda. No te vayas y si algún día la quieres más a ella no me lo digas. Llámame orgullosa, pero no me lo digas. Y no te vayas. Por si me caigo. Porque si tengo que ser cobardía con alguien, quiero que sea contigo. Porque puedo chupar otras pieles pero si me desnudo en cicatrices quiero que sea contigo. Porque aunque se acabe el amor permanece la magia necesaria para lamer las heridas. Y yo magia sólo quiero ser contigo.
¿Sabes? Nunca me cansaré de darte las gracias por ser lo más espacial que he tenido.