12 de octubre de 2014

Domingos.

Intentaba hablar de ese querer salir y no encontrar la puerta. De no tener ni puta idea de cómo, cuándo, o por qué. De estar harta de correr sin saber hacia dónde, de tener miedo de estar avanzando en círculos para volver al mismo lugar.
Intentaba hablar del miedo que me daba no estar a la altura de las expectativas de los demás, de lo difícil que me resultaba encontrar las mías propias. "- Y tú, ¿qué quieres ser de mayor? - ¿Yo? Feliz. Y salvar al mundo." Qué sencillo.
Ojalá todo fuera tan fácil como cuando tenía siete años y defender a mis amigas de "los mayores" me hacía sentir tan fuerte y tan capaz. Ojalá me volviese a sentir igual de en casa que cuando no creía en los monstruos - porque no existen-.
Hablar de algunas cosas ya no hace falta. A veces soy feliz sin más. Quizás por eso me da tanto miedo el miedo.
- Ojalá entiendan que si me caigo, quizás necesite un abrazo en el suelo - 


Intentaba hablar de cosas, y a veces no era capaz de hilar las palabras. Algo quizás un tanto irónico teniendo en cuenta que me he desnudado con ellas desde que tengo uso de razón. Que me he desangrado con ellas también. Es curioso que alguien "que escribe" tenga a veces tantas dificultades para expresarse. Hoy voy a echarle la culpa de todo al frío. Si la cosa no mejora, ya buscaremos culpables más adelante. 


12 comentarios:

  1. Ella sólo le tiene miedo al miedo
    y hasta el miedo
    la amaría.


    Nos debemos un abrazo, me da igual si en el suelo o yoquesé. :)

    ResponderEliminar
  2. A veces en momentos dificiles se extrañan muchisimos esos momentos en donde todo era mas facil. Me encantó :) Sin dudas soy una nueva seguidora, besos!

    ResponderEliminar
  3. Es curioso que alguien "que escribe" tenga a veces tantas dificultades para expresarse.

    Por favor, desnuda también esas comillas, porque no son necesarias ;). Algunos somos exhibicionistas de folio, pero tímidos, muy tímidos cuando las verdades están en la boca y no en el bolígrafo.

    Un abrazo (espero que no te hayas caído, pero si ha de ser en el suelo, sea :) )

    :*

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En esta ocasión no me refería a eso, sino a que a veces me cuesta mucho expresar lo que quiero decir (por escrito, también). Gracias por el piropo, copiona de letra y punto ::)

      Eliminar
  4. Cuando el miedo dejan de ser monstruos, la oscuridad y las atracciones de feria, comienza a definirse como miedo de verdad, el de las inseguridades, el miedo a sentir simplemente miedo. Pero, también se puede ser feliz, sin más. Y así, el miedo y la felicidad, sin más, nos hacen grandes, sin definición exacta, libres, al fin.

    ResponderEliminar
  5. Solo quiero decir que soy tu fan, no creo que las palabras hayan sido nunca tan sinceras.

    ResponderEliminar
  6. Durante muchos años -muchos- creí que escribir era alguien podía hacer cualquier persona. Y sí, probablemente sea así, pero últimamente entiendo que no todo el mundo es capaz de hacer transmitir a través de las letras a personas totalmente desconocidas. Que, probablemente, al final es uno mismo quien no se valora y se menosprecia porque acaba queriendo ser el Rey del mundo, cosa totalmente imposible. Pero poco a poco, a medida que los años se suman y cambias las perspectivas de la vida -aunque sigan siendo una mierda-, lo ves todo un poco más claro; o al menos, lo ves diferente.

    A veces unas letras dirigidas a nadie y a todos significan más que unos sonidos provocados por las cuerdas vocales.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Oops* Era algo que podía hacer cualquier persona. Errores de imprenta, oiga.

      Eliminar
  7. Cuánta belleza, Cé.
    Hacía tiempo que no pasaba, pido disculpas.

    ¡Abrazos!

    ResponderEliminar
  8. Ojalá todos pudiéramos ser felices de grandes, sería el mejor empleo en el mundo.

    Me ha encantado lo que escribes así que ten por seguro en tus próximas publicaciones andaré por aquí, un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  9. Supongo que cuando escribimos lo hacemos para nosotras mismas, nosotras nos entendemos y no pensamos tanto en los demás, pero a la hora de expresarnos con alguien todo se vuelve mucho más complicado, medimos las palabras, intentamos que nos comprendan y al final... lo hacemos casi peor

    ResponderEliminar