28 de diciembre de 2013

Reflexiones de sábado.

Llevo más de 24 horas pensando en ello. Estaba en un sitio cualquiera, escuchando a un grupo de gente cualquiera hablar sobre una persona casi-cualquiera. Comentando sobre su vida, criticando su forma de llevarse a si misma. Hablaban de lo que hacía, de cómo se movía por el mundo. Lo hacían con desprecio, como si se sintieran mejores, más fuertes, más valientes, más aptos. Lo hacían como quien habla de alguien que siempre va a estar por debajo, de otro escalón social, de un desecho humano. Y no pude evitar preguntarme a mi misma porque no se preguntaban por qué lo hacía, qué le había llevado a ello, cómo veía las cosas. Por qué hablaban de ella, pero no con ella. Porque se callaban cuando se acercaba, como cobardes. No pude evitar preguntarme si no tenían problemas propios para pensar en ellos, o aristas que pulir para dejar las de los demás. Y sí, mi mente, a veces demasiado cruel, pensó cosas del estilo a "Ojalá que tú marido te ponga los cuernos mientras tú te dedicas a juzgar lo ajeno". Entonces me di cuenta de qué es lo que hacía que El mundo de Leland fuera tan especial. Leland siempre pensaba en qué pensaban los demás. No en lo que hacían, sino en qué estaba detrás de los hechos. Siempre me ha parecido fundamental, y sin embargo, lo único que trasciende es el qué, el cuándo, el dónde. Ni el por qué, ni el para qué. Quizás por eso detesto tanto la historia de España. Porque llevo casi-veintidós años peleándome con el franquismo, y aún nadie me ha enseñado la biografía de Franco.

11 comentarios:

  1. Nos guste o no (y yo sé que no), la sociedad en general se ha vuelto muy hipócrita. Y es una lacra más.

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  2. Me has matado un poco (más). Tú y tu caos.

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  3. Bueno, eso no es franquismo, eso es el ser humano que es así... Franquismo es casi Gallardón por ejemplo.

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  4. Wow!
    Ponerse en el sitio de los demás y no juzgar sólo los hechos es algo que pocas personas hacen. Es mucho mas cómodo hablar sin saber y no intentar empalizar!
    Me gusta mucho tu manera de pensar, y de escribir claro! La última parte del texto es genial.
    Sólo haces que superarte.
    Un beso y felices fiestas :)

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  5. la condición humana parece estar en mayor decadencia que nunca, y no sé si será por la situación que nos ha tocado vivir, por el sitio, o por qué narices. Y lo del franquismo, tristemente vivito y coleando lo tenemos. Y lo grave es que mucha gente con libertad para elegir lo quiso así

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  6. "Habla para que yo te conozca." lo primero que se me vino a mente al leer tu texto.
    Pues sí, es la naturaleza humana. Hay personas así, con esa "capacidad" para disfrutar descuerando a los demás. Aveces nos provocan cólera, pero más que nada nos deberían dar lástima, porque cuando hablan de esas forma de las demás personas, muestras de que esta lleno su corazón. Se siente su maldad, tu intención destruir , de sentirse moralmente superior a los demás, pero dan lástima, porque son personas llenas de envidia, de rencor. Pero la gente es así, por lo cual no vale la pena desearles mal, porque ellos solos se lo hacen ya, solo es cosa de entender algo de Neurolengüistica para entender aquello.
    Aunque igual hubiera sido genial que le hubieras dicho un par de cosas a esa gente, eres Cáctus, tienes el poder :)
    Cé, aprovecho para desearte que te vaya genial en la San Silvestre :)
    Mis saludos, cariños y besos para Ari y Bendiciones para ti :)

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  7. La gente siempre habla y juzga sin conocer realmente a las personas. Tal vez solo conozcan un pedazo de su historia, o ni siquiera eso, y lo único que hacen es criticar una acción, sin saber los motivos que han llevado a realizarla.
    Sin embargo, como bien has dicho, muchas veces deberían explicarnos un poco más el interior, el núcleo de un pensamiento, antes de contarnos una "historia".

    ¡Un besín!

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  8. Me he sentido tan identificada con tu texto...
    Así somos los seres humanos. Nos creemos con el derecho de juzgar los hechos de los demás, sin pensar en qué le hizo actuar de esa manera. Ay...

    (por cierto, he vuelto por estos lares y sigo siguiéndote)

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  9. ¿Por qué no me aparecen tus nuevos post? D:

    Ya sabes, nos es muy fácil etiquetar a los demás sin mirarnos antes a nosotros mismos, quizá por cobardía, envidia o miedo simplemente.

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  10. Cuando hablamos de los demás en realidad proyectamos sin saberlo una parte de nosotros mismos...

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