9 de septiembre de 2013

Cambiamos sin cambiar.

Vuelve la rutina, la obligación, el hacer acrobacias con los horarios para conseguir compaginar mundos y aficiones. La falta de tiempo y la suma de ganas para ver todas esas series que no vi en los últimos quince días. Empieza a hacer demasiado frío para salir a la calle sin ropa y ya hacen falta casi dos edredones. Anochece primero. El sueño llega después, por eso de que debería llegar antes. Es necesario algún reencuentro, y los típicos dos besos por obligación que tanto odio, pero los mayores se han empeñado en explicarme que son un signo de cordialidad. Y los sigo odiando, pero al parecer la cordialidad es necesaria, así que esporádicamente y sin que sirva de precedente traicionaré mis principios para ser cordial, espero que merezca la pena. Como cada septiembre, es un nuevo comienzo. Y este tiene más sentido que los anteriores. Me he hecho los propósitos de casi siempre y el propósito de cumplirlos: al menos ahora veo una motivación para ello, y supongo que eso hace que ni proponérmelos sea necesario. Cuando estás casi al final del recorrido cuesta menos hacer ese esfuerzo para llegar. Supongo que por eso siempre se me han dado tan bien los doscientos mariposa: exprimirte al máximo al final provoca una de las mejores sensaciones del mundo.
Es tiempo de cambios, sí. Pero hay cosas que no cambian. El mundo no funciona bien pero, ¿cómo va a hacerlo, si no paramos de excusar nuestros errores con el absurdo de que los demás también se equivocan? Con perdón, menudo argumento de mierda. Un discurso mal dado en la tele genera más comentarios que cuando a alguien se le ocurre hablar con propiedad sobre algo. Surgen bromas repetitivas que nos dedicamos a copiar (y pese a que millones de personas las hayan dicho antes y billones las hayan pensado, nos creemos graciosos). Y lo que es peor: creemos que, porque una mujer importante no sepa pronunciar inglés, tenemos derecho a no saberlo nosotros tampoco. Personalmente, y hablando claro y mal, me la suda cómo pronuncie o hable Ana Botella. Cuando alguien cuestione mi nivel de idiomas, seré yo quien lo defienda y no ella. Lo dicho. Reírnos y juzgar a los demás se nos da genial, deberían implantar una asignatura en todas las universidades españolas para aprender a reírnos y juzgarnos a nosotros mismos y dejarse de tanta estadística. Probablemente así las cosas mejorarían. O no.

21 comentarios:

  1. Yo con los dos besos también tengo un problema, porque hay gente a la q tienes q darselo y otra a la q de verdad me apetece. Así q al final le doy dos besos a quien debo por obligación, y a quien quiero le doy sólo uno, pero con un abrazo de oso incluido :)

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  2. Con los besos soy igual asi que si hay mucha gente o no me apetecen porque es por compromiso saludo dando la mano o con un hola general de vez en cuando no esta mal saltarse las reglas de educación

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  3. Cé..es muy cierto, el mundo va de mal en peor, y más aun cuando se pierde el sentido de la cordialidad..Aveces, no cuesta da ser cordial, y saludar con un beso o simplemente regalar una sonrisa. Es mi autocrítica luego de leer anoche a Jodorowsky...
    Una pena que el otoño ya comience a dar aviso de su llegada, hermosa estación, asociada a la melancolía, luego goce simbólico que tiene el verano..los contraste de la vida, yo aquí feliz porque el sol ya comienza a ser habitual, y en la casa de la gente rica ya se observa el despertar de hermosos jardines..pero lo que mas me ilusiona, es la idea de volver a pasar todo el tiempo posible en la playa, para que mi piel deje ese tono pálido que no me gusta..
    a Cé le falta poco por lograr su meta, aunque creo que ya lo logro, que solo falta la protocolar coronación de aquello, bien por Cé! Seguramente pronto veremos sus videos, documentales y quien sabe, quizás muchos cortometrajes..Ana Botella? he averiguado de ella, que risa, creo que es sano reírse de los políticos, no digo que sea correcto, pero es sano para el pueblo..
    Muy buen texto de Cé, aunque no me cuadra mucho lo de odiar las muestra de cordialidad, siendo que Cé siempre sonríe...
    Bendiciones

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    1. Jaja, a Cé le queda lo peor.
      Puede que sea sano, pero no lo veo correcto. Habla mal inglés, pero es una mujer mayor y en su generación no se estudiaban los idiomas como se estudian hoy. Por otro lado, que ella no sepa inglés no hace que nosotros no debamos saberlo.
      Cé sonríe cuando tiene ganas de hacerlo, cuando le sale natural. Las muestras de cordialidad no dejan de ser un poco "por educación". Yo soy más sincera y espontánea.

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  4. Increíble.
    Tienes la razón en todo. No habría podido sentirme más identificada. La verdad es que es muy triste que juzguemos a los demás, ya lo dice el dicho, vemos la paja en el ojo ajeno y no vemos la viga en el nuestro...
    Enhorabuena por la entrada.

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  5. Esos dos besos horribles, fríos... tan vacíos y cargados de inercia.
    Los detesto.

    Un beso fuerte y buen comienzo de rutina...:)

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  6. ¿Dos edredones? Y luego el friolero y exagerado soy yo... XD Ya sabes que odio las rutinas, y por tanto, que haya empezado la vida gris otra vez, y que a las 8 y poco ya oscurezca, y que ya no haga calor para ir a la playa...

    ...y como me río de mi antes que nadie, me río también de quién me da la gana. Y más de esos dirigentes inútiles que se supone deberían estar más preparados que nadie, y van haciendo el ridículo con un inglés de mierda. Lo realmente triste es que nos quedemos sólo en la mofa, en vez de ir a reclamarle responsabilidades y sacarla de una patada en el culo del cargo que ocupa sin merecerlo (y sin haber sido elegida democráticamente...)

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    1. Yo admito ser friolera, aunque estos días han vuelto a subir las temperaturas un poquito, estamos en transición.
      Las rutinas tienen su lado bueno y su lado malo.
      No creo que se suponga que deberían estar más preocupados que nadie. Soy la primera que critico la política cuando tengo que hacerlo, pero Ana Botella es una mujer mayor, en su generación los idiomas no eran importantes y son cosas que si no aprendes de joven cuestan mucho más. Seguramente se aprendió un discurso de memoria, y bastante hizo que salió ahí y lo leyó. Habría que ver a más de uno de los que la critican haciendo lo mismo. De todos modos, lo más triste son los comentarios del estilo "A mi me exigen inglés y esta no tiene ni idea", por parte de auténticos cafres. Como si fuese una justificación para tus carencias que la mujer esta también las tenga.
      Y sí, criticar el hecho de sus cargos, del dinero que gane, etc. la primera. Pero eso es independiente de su nivel de inglés.

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    2. en esto no estamos para nada de acuerdo. Si eres alcaldesa de una de las mayores ciudades de Europa, que viaja constantemente por el mundo representando a esa ciudad y a sus habitantes ante interlocutores extranjeros, ESTÁS OBLIGADA a saber un inglés de nivel alto (es la lengua universal, nos guste o nos guste). Te va con el sueldo y con el cargo. Y si no estás preparada, dimite y da paso a alguien que sí merezca ese cargo (y no haga el ridículo cuando sale a hablar en público). De la misma manera que a un taxista se le exige tener el carnet de conducir y no ser ciego. Y esta señora no es precisamente una mujer de clases populares que no haya tenido opciones de estudiar lo que le haya salido de la entrepierna, por muy mayor que sea...

      Además, tampoco estoy de acuerdo en que no saber inglés te impida hacer broma sobre ello (nunca he entendido esa 'lógica' de que 'si eres bajito no eres el más indicado para hacer bromas sobre la altura de nadie'. Pues quizás precisamente por eso sea el más indicado para hacer ese tipo de bromas, porqué de rebote soy el primero que me estoy riendo de mis propias carencias; y eso es síntoma de inteligencia y autocrítica extremas)

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  7. Imagino que conocerás esa frase que se dice en la novela "El gatopardo", que ha sido utilizada en montones de ocasiones, eso de que todo debe cambiar para que siga igual, que es algo que suele pasar con meses como septiembre o enero. Me hace gracia que esos dos meses son los que siempre usan las editoriales para sacar coleccionables de lo que sea, como uniéndose a ese movimiento popular de propósitos nuevos que suscitan esas épocas, como si entre aquello de dejar de fumar, adelgazar o ir más al gimnasio se cuele lo de ponerse a coleccionar piezas de barquitos, abanicos o muñecas de porcelana. Y que como metáfora de esos propósitos que tantas veces no se cumplen, los coleccionables desaparecen al cabo de pocas semanas.

    Sobre lo del tema de las elecciones olímpicas que comentas, lo del nivel de inglés era carne de bromas y ocurrencias desde el principio para todos aquellos que transitan habitualmente por el medio cibernético. Y ese caso me parece muy metafórico también de la situación de un país en el que un representante político se pone a hablar inglés sin dominarlo y se queda tan ancho mientras muchos hacen bromas en Twitter y en el fondo no pasa nada, quizá porque saben que solo les queda la risa. Y se crean ilusiones de usar y tirar en unos Juegos que dicen que rehabilitarán España y la autoestima de la gente y me parece una bobada, porque si yo estoy sin trabajo me va a importar tres narices que al lado de mi casa haya competiciones de esgrima, lo que a mi me va a dar alegría es conseguir un empleo que me haga sentir que no he tirado mi vida por la borda mientras otros se dedican a especular (esos que han vendido la moto de los Juegos porque veían oportunidad de trincar a base de bien). Porque en este país todo parece que cambia y todo sigue igual, siempre es septiembre

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    1. Yo más que nada me refería a que cambian cosas pequeñas pero mientras las fundamentales, la ideología y demás se queden intactas, seguirá yendo igual.
      Es como la típica persona que se cambia de ciudad porque no es feliz en la suya, pero en la nueva tampoco lo será porque el problema está más en si mismo que en su ambiente, y con la gente nueva tendrá los mismos problemas que tenía con la gente anterior.

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  8. Tienes toda la razón. Cada año al empezar el curso todos nos hacemos una serie de propósitos, que luego cumplimos o no, y sin darnos cuenta de nuestros propios errores, criticamos los de los demás (porque con la famosa pronunciación de inglés se están haciendo críticas absurdas por parte de personas que no saben hacer la "o" con un canuto).

    ¡Un besín!

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  9. Y es cierto que el nuevo curso nos hace creer en un nuevo comienzo, aunque en verdad todo siga igual, y las cosas cambian cuando cambiamos nosotros no cuando comienza un nuevo mes. Las personas seguimos pensando que septiembre nos da segundas oportunidades, igual que la entrada del año nuevo, pero lo cierto es que las segundas oportunidades se dan en cualquier época del año, las segundas oportunidades nos las damos nosotros, no un mes.

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  10. Desde luego que si mejorarían. Pero como bien dices, es un mal demasiado común el criticar lo mal que lo hacen todo los demás. Eso, generalmente, suele ser síntoma de alguien que está acomplejado. Y así no se avanza, se sigue estando estancado.
    Saludos.

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  11. La rutina es muy jodía, pero bueno también tiene cosas buenas. Y bueno, a ver, no te me enfades por lo de "nuestra" alcaldesa, pero si yo y unos cuantos nos hemos metido con ella ha sido en gran parte por lo que representa en sí, por su bochornosa gestión del caso Madrid Arena, por su prepotencia cuando ha demostrado sobradas veces que es una incompetente y una insensible con los problemas de la gente, y por qué no decirlo, el hecho de ser la mujer de un personaje que me resulta tan siniestro como Aznar tampoco ayuda.

    En la ronda de preguntas ante la prensa unos días antes fue de soberbia sin ponerse los cascos para la traducción, de manera que a veces respondía a cosas diferentes de las que le preguntaban, y el discurso del sábado... entiendo que quiera agradar y contar las bondades y ventajas de Madrid, pero en primer lugar el café con leche no es exclusivo de España (no es como el capuccino que se dice así porque se dice en italiano), y en segundo de relajante tiene más bien poco, y mucho menos cuando veas el sablazo que te han metido en la plaza mayor por tomártelo xDDD

    Como ves en mi caso mi cabreo no era por su nivel de inglés, fue más por otras muchas cosas.

    Biquiños guapísima.

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    1. Claro. Y todo eso lo entiendo, y lo comparto. Pero sigamos entonces criticando sus malas actuaciones como alcaldesa en vez de hacer coñas con la pronunciación. Es como si a un niño imbécil en el colegio le llamas feo porque es feo y mala persona. Digo yo que será mejor criticar sus actos de mala persona que no simplemente llamarle feo (no sé si me he explicado).

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  12. Mi hijo Alvaro, con 14 años, se quejaba ayer precisamente del nivel de exigencia laboral con uno o más idiomas para que la gente logre un puesto medio digno y la representante de la Capital de España y en determinados eventos casi de España soltara la parrafada del relaxing y tal. No es crítica, es el sentir de alguien que empieza a tener criterio propio.

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    1. Eran otras épocas, las exigencias eran distintas. Lo veo completamente lógico y normal. Yo para acceder al mundo laboral seguramente necesitaré un máster y muchos años. Antes el trabajo se conseguía mucho más fácil, prácticamente con tener una carrera. ¿Tengo derecho a queja? No, simplemente nací en otro momento. Me tocará adaptarme a él y no pensar en la situación que tuvieron otros.

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  13. No me gusta la rutina...me hace pensar que hago lo mismo un día tras otro y que pierdo el tiempo...sin contar que me termino agobiando.

    Por eso a veces me gusta que surjan planes de la nada y decir a todo que si

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    1. Bueno, en la rutina también surgen planes y uno tiene facultad de decidir, pero existen obligaciones.

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  14. Sí...qué dura la vuelta a la rutina (yo ya aclimatado del todo y preparado para el otoño

    Y el resto....dejemoslo en anécdotas que nos sacan de la rutina...si no, podemos volvernos más locos de lo que podamos estar.

    un abrazo...

    (impactante la última entrada del blog)

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