12 de junio de 2013

Expectativas.

Hace unos días me preguntaron cuál era mi mayor sueño y no supe contestar. Fui entonces consciente de que no tenía sueños reales, ni metas alcanzables. Algunas personas aspiran a formar una familia y conseguir un trabajo que les sirva para vivir; otras, por el contrario, sueñan con dedicar su vida entera a la medicina, el baloncesto o la biología. Yo jamás he tenido ese tipo de metas. Desde que tengo cinco años mi único objetivo ha sido "cambiar el mundo", y actualmente soy consciente de que es un concepto demasiado utópico y poco limitado, por lo que aunque lo siga queriendo no creo que pueda considerarse como una expectativa. Uno de mis propósitos vitales es estar orgullosa de mi misma (y que mi padre se sienta orgulloso de mi), pero es algo casi tan difuso como lo anterior, por lo que no creo que sea capaz de llegar a tacharlo. Quizás por ese motivo de falta de metas me cuesta tanto avanzar en los estudios, y quizás por eso mismo siempre me ha resultado fácil volcarme por completo en cosas como los deportes: me gusta lo que me hacen sentir, me gusta esforzarme por algo por el hecho de estar esforzándome, ser capaz o el dolor que surge del esfuerzo constante. Siento que me estoy entregando a algo, que me estoy desarrollando como persona, y eso me agrada.
Supongo que a priori esto no parece un problema, pero sin lugar a dudas en lo personal choca con una sociedad en la que casi todo el mundo espera/busca algo de los demás. Mi mayor miedo desde que tengo uso de razón (además del miedo al miedo) ha sido no estar a la altura. Quizás porque nunca lo he estado, o al menos así lo he sentido yo, que para el caso es lo mismo. La gente te pone unas metas y si no las alcanzas, fracasas. Exige más de lo que puedes dar. Y lo peor de todo esto no es decepcionar, es ser consciente de que por mucho que lo intentes, es complicado que los intereses de todo el mundo coincidan y es normal tener intereses. Y cuando no los tienes, terminas perdido y sin saber demasiado bien lo que quieres tú. Y es obvio que en eso de perderme y dudar, tengo la licenciatura, el máster y el siguiente título que aún no se ha inventado. Podría seguir escribiendo, pero si me gustan tanto algunas series es porque a veces ciertos fragmentos me explican exactamente aquello que pasa por mi cabeza y que no sé como expresar. 


"- Padre, perdóneme porque he pecado. Hace dieciséis años que no me confieso. 
- ¿Y por qué has venido esta noche?
- Todo el mundo quiere algo de mi, y no creo que tenga nada que ofrecer.
- ¿Qué has estado dando hasta ahora?
- Sexo. Es lo que quiere la gente. De hecho ha llegado un momento en que no sé.... no sé...
- ¿Crees que tienes que mantener relaciones con todo el que quiera?
- En la Iglesia no... vivía en un albergue parroquial, y...tenía unos diez años, y me escapé de mi familia adoptiva porque me dijeron que mi madre estaba en Austin, iba a ese albergue cuando quería desintoxicarse...
- ¿Tú madre era drogadicta?
- Sí.
-¿Has pensando en unirte a una parroquia?
- No... no... no va conmigo. Lo que me gusta de la confesión es que no tienes que verle la cara a la otra persona. No ves lo que les afecta, ni se dan cuenta de que no puedes ser lo que ellos esperan. 
- Puede que haya gente que no busque nada de ti, que sólo quiera conocerte.
- Ya, sí. No he conocido a nadie así. Pero tampoco hay mucho que ver..."

25 comentarios:

  1. Quizás el problema sea poner la unidad de medida de los éxitos/fracasos personales en las expectativas de los demás; son SUS expectativas, así que es SU problema si tú las cumples o no. El éxito o el fracaso lo debemos marcar nosotros mismos, en función de lo que queramos nosotros. A los demás, les pueden dar por saco (siempre con cariño y sin acritud; ya sabes...)

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    1. Los éxitos/fracasos personales, puede. Pero cuando es algo relativo a la relación, la cosa cambia. Es lógico que no siempre puedes querer lo que quiere la otra persona, pero a veces quieres hacer feliz a alguien y no puedes querer para ti/vosotros lo mismo que esa persona, y entonces se produce una especie de "choque". Quieres dos cosas que son absolutamente incompatibles. No sé. Es un tema complicado, pero en parte tienes razón.
      PD. Estaba yo pensando que tantos años en blogger y aún sigues con la B. naranja de avatar. Podías ponerte un dibujín desordenado aunque fuera, o una D XD.

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    2. ¿Te puedes creer que ni me había fijado que el dibujico naranja fuese una 'B'? :)

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  2. Yo creo que siempre podemos dejar nuestra huella en el mundo. Quizá no a la manera de un gran deportista, un político, un científico, un escritor o un cineasta, pero podemos hacerlo a pequeña escala. Podemos conseguir que un grupo de personas, a las que tenemos la oportunidad de conocer durante nuestra vida, vayan más allá después de haberlas conocido por lo que les aportamos. Y que lo que esas personas nos aportan nos pueda alimentar a nosotros mismos y para seguir aportando a otras personas.

    Creo que por eso me gusta tanto "Amelie", por esa mujer que decide que ya no que puede influir en los grandes acontecimientos de la vida general, tratará de hacer mejor la vida de personas anónimas.

    Y la decepción de creer que no se está haciendo lo posible o de que no obtenemos lo que damos es muy habitual, no se puede contentar a todo el mundo, porque cada uno pone el listón a la altura que le interesa. Pero lo que para alguien puede ser poco, para otra persona puede ser mucho. Para alguien un abrazo puede ser poca cosa y para otra persona un gesto que le ayude a vivir

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    1. Cambiar a un grupo de personas no es cambiar el mundo, al menos no como yo lo entiendo.
      Ya te lo dije muchas veces, pero a mi Amelie me parece sobrevaloradísima y aburridísima a partes iguales.

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    2. Ah, y no sé por qué, siempre interpretamos el "dar" como dar abrazos o besos, cuando dar es mucho más que eso. No dar lo suficiente no es sólo no dar los abrazos suficientes. Es no ocupar el lugar que una persona necesita ocupar, o no saber hacer que se sienta bien. No sé. En lo relativo a estos temas todo me parecen simplificaciones.

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  3. Sé que existe, pero no creo en ese mundo que describes. Poco sospechoso de animar sus principios (o los de su Iglesia), me gusta lo que dice el cura, me gusta la gente que simplemente se acerca a los demás porque cree que son gente interesante a la que conocer. Y quienes te ponen listones tan altos que te hacen sentir así, quizá no sean las personas adecuadas para dejar que pongan esos listones.

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  4. Tenemos la costumbre de idealizar personas y esperar que hagan lo mismo que nosotros...y eso no es así.

    Yo estoy en ese momento de la vida que no sé si voy o si vengo...sin metas ni nada.

    Espero que sólo sea una mala racha

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    1. Cuando hablo de metas me refiero a algo más profundo y duradero que se escapa del concepto de racha. No a levantarte mañana con ganas de loquesea, sino a sueños de esos que mantienes desde pequeñito.

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    2. Si...los tuve...pero nunca los he cumplido.

      Ahora ni siquiera recuerdo cuales eran.

      Drama.

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  5. Me siento bastante identificada con la entrada. Solo que en mi caso en vez de esforzarme con el deporte, me esfuerzo en la carrera. Supongo que es unos de los motivos por los que me metí en la delegación. Para luchar por cosas mejores y ayudar a los demás, porque intentando conseguir pequeños objetivos para ti, ayudas sin darte cuenta a la gente de alrededor. Aunque al final acabas intentado conseguir tu satisfacción personal. Así que supongo que son acciones un poco egoístas.

    ¿Sabes? me parece curioso el diálogo. Yo reconozco que nunca esperé nada de ti. En el sentido de que no sabía que esperar de alguien que no conocía, y con el tiempo, sin esforzarme ,he aprendido muchas cosas gracias a ti. Hasta en parte por tu forma de ser llegué a cambiar un poquito la mía. A mí me gusta que intentes cambiar el mundo. A lo mejor nunca lo consigues... pero desde luego sí que eres capaz de cambiar a las personas de tu alrededor. Tienes algo que te hace especial.

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    1. ¿Sabes? Me has sacado una sonrisilla. Y ya van dos esta semana, pequeña/grande. Tengo ganas de verte.

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  6. Yo era de las q tenía una meta o un propósito, y cierto día me lo hicieron trizas, así q lo q creía q tendría a determinada edad se ha esfumado y me he quedado bastante perdida.
    Quizá no puedas cambiar el mundo, es algo muy difícil tal, pero puedes cambiar tu propio mundo o incluso el mundo de alguien, estoy convencida de ello.

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    1. Al menos lo tenías. Aunque es verdad que la sensación de que algo en lo que creías se derrumba es horrible.
      Con eso no me parece suficiente, la verdad. Nunca me ha ido ni la resignación ni el conformismo.

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  7. Menos mal que no querías ver "The L Word" porque "no soy tan lesbiana como tú".

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    1. No creo jamás haberte dicho eso. De hecho, yo vi Lip Service antes de conocerte. Nunca me había planteado ver L porque tenía demasiadas temporadas y me daba bastante pereza, además pensaba que sería más aburrida. De hecho, L me parece una serie entretenida tanto para chicos como para chicas de cualquier sexualidad. Si cambié de opinión fue más que nada porque me picasteis con la curiosidad entre Patricia y tú. Eso sí, ambas me conocéis poquito.

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  8. Por lo que te he leído puedes marcarte como objetivo acabar la carrera, y después lo que más te apetezca. No te marques metas que te sobrepasen, vete paso a paso. Es así como se hacen las cosas, incluso la gente que consigue hacer sus sueños realidad (llegar a tener una profesión determinada, o lo que sea), ya que son cosas que no se consigue de la noche a la mañana. De todas formas, a la hora de la verdad todo el mundo está perdido y no sabe qué hacer y por obra y gracia de la fortuna acaba haciendo cosas que nunca pensó que haría.

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    1. Yo creo que paso a paso se consiguen cosas, pero para marcarte ese paso a paso, de alguna manera está bien tener también un "sueño" a largo plazo. Quizás no llegues a cumplirlo nunca, pero es una motivación, algo que te sirve para caminar. Cuando te marcas pequeñas metas puedes ir consiguiéndolas, claro, pero no lo haces con las mismas ganas ni con la misma ilusión.
      Y sí. Acabar la carrera es algo de lo que tengo ganas. Lo que pasa es que ni siquiera lo considero un gran mérito. Me supondrá un esfuerzo y es lo único que puedo sacar de ahí, pero me aporta poco, muy poco, tanto en lo personal como en lo laboral (un título de grado en comunicación audiovisual, jiji,jaja). De todos modos, es obvio que es algo que tengo que hacer.
      Me ha gustado la última frase.

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  9. No creo que debamos plantearnos si estamos a la altura o no... cada cual está a la que puede y punto, y nunca será la máxima y qué?
    expectativas? y por qué tenemos que tener mil? y si nos surgen por el camino? No sé... a veces dejar que las cosas vayan saliendo sin más sin metas ni tiempo es la única respuesta

    Besos abisales

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  10. y para que ponerse metas?, ni siquiera se que quiero hacer ahora como para saber lo que querré hacer dentro de 2 o 5 años, no se, probablemente me equivoque porque llevo pensando esto desde 2º de bachillerato aproximadamente y no es que haya progresado mucho, pero desde luego que no alcanzar una meta no es fracasar, la vida se compone de ir tropezando y descubriendo cosas sobre nosotros mismos, no es un camino recto

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    1. Está claro. El problema de no tener metas es que realmente no puedes ni acertar, ni fracasar, ni hay nada que te ayude a esforzarte realmente... y sí, sé que hay muchas personas que no tienen grandes sueños, pero yo siempre quise tener uno, no sé muy bien por qué.

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  11. Nos han comido mucho el tarro con eso de las metas y "tener un gran sueño". Yo creo que es mejor tener proyectos o minisueños alcanzables porque lo contrario, crea mucha frustración.
    Durante un tiempo también tuve miedo de "no estar a la altura", sobretodo con mis padres. Pero llegó un momento en que decidí que eran ellos o yo. No sé puede hacer feliz a todo el mundo. No es que ahora tenga las cosas más claras que entonces pero al menos sí sé lo que no quiero y quien no quiero ser.

    Ya no me acordaba de esa escena de TLW. Este verano tal vez la revise ;)

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    1. Puede que tengas razón con eso de los proyectos y minisueños, aunque supongo que lo ideal sería tener un gran sueño que se alcanzase a base de superar minisueños. También tienes razón en lo otro.
      Yo me la compré en dvd por amazon y me llegó justo ayer :) y es que, la mayoría de mis escenas favoritas son de Shane o de Bette/Tina.

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  12. Es obvio que todo el mundo espera algo de nosotros, sobretodo nuestros planes.
    Pero, ¿una vida organizada sigue siendo una vida? A mi no me gustaría levantarme un día viendo que me he sacado una carrera, tengo trabajo, etc. Sabiendo que lo he organizado todo, y no he aprovechado esa improvisación que es la vida.

    Bueno (que me lio), me encanta tu forma de ver las cosas, de interpretarlas como algo tan profundo, y encontrar las palabras adecuadas para describirlo.
    Un besín

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