20 de noviembre de 2012

Siempre fui más de idas que de vueltas.

Se pasaría la vida corriendo. Siempre yendo, sin volver. Siempre había sido más de idas que de vueltas: en las idas uno llena la maleta de ganas, de ilusión, de expectativas. En las vueltas ya no queda nada, todo es gris, no esperas nada porque ya sabes qué es lo que te vas a encontrar: el mismo suelo, la misma  habitación, el mismo frío, y además un vacío. Sí, sin duda prefiere las idas. Por eso en ese mismo instante decidió que siempre estaría yendo. Aunque irse significase romperse, fragmentarse. No importaba: siempre se recompondría y las grietas podrían ocuparlas los besos dados en ese estado entre la realidad y el sueño. Prefiere las idas, siempre ir. Aunque sus expectativas casi siempre estén por encima de los lugares que visite. Aunque el cielo siempre pueda ser más azul, o el mar más cristalino, o los edificios más altos, o los parques más verdes, o los abrazos más cálidos, o los ojos más penetrantes, o las manos más de esas manos que uno no puede evitar querer que se conviertan en coches para la autopista de su piel. Siempre se va, aunque tenga que volver. Aunque cuando vuelva se de cuenta de que los momentos efímeros le proporcionan una felicidad mucho mayor que cualquier normalidad agradable, pero sin sal, sin azúcar, sin ningún tipo de condimento. Espera encontrar algo, ganar cosas. Ganar seguridad, ganar sentimientos. Quizás lo único que tiene que hacer es perder ambición. Para así poder conformarse, encontrar su sitio y no tener que seguir yéndose. Porque quizás algún día las cicatrices sean demasiado grandes, y los besos demasiado pequeños, o demasiado difusos, o demasiado lentos. Quizás no lleguen a tiempo. Quizás se rompa en mil pedazos y no haya posibilidad de recomposición.


13 comentarios:

  1. Prefieres ir a volver, aunque ir implique volver, aunque ir conlleve el riesgo de la decepción, aunque ir cada vez sea con menos condimento, aunque la alternativa sea la gris conformidad. Mal asunto. :-/

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  2. Me gusta la idea de irse, irse a un lugar donde te sientes cómodo hasta que vuelve a pasarte algo que hace que sientas que necesites irte a otro lugar,y así sucesivamente...No volver nunca, dejar todo atrás, pero...lo único que veo malo es que Odio las despedidas.

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  3. Describes muy bien el desapego a este mundo finito. Este ratito de emociones, ese con la ilusión de un inicio, la alegria de un presente y la amargura del final.... un no futuro, un no Por Siempre.

    Las vueltas, las vueltas terminan siendo la tinta grabada en la piel de los demas, esas historias que el tiempo se encarga de quitarle la intensidad del adios pero nunca pueden ser borradas.

    Me identifico más con los de "ida" y su efimera felicidad fria y mortal.

    Te felicito Magnifica descripción para un blog color rosa XD .

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  4. Idas. Yo también las prefiero. Significan ganas e ilusión y leer este texto me ha recordado a cuando voy de viaje, realmente feliz, a diferencia de cuando vuelvo... Aunque también es cierto que volver a casa siempre es bueno. Significa que la tienes.

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  5. No es una mala filosofía de vida...
    Los ojos necesitan siempre beber cosas nuevas!!

    Un beso!

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  6. Creo que lo mejor es ir, sabiendo lo bueno que te encontrarás en el destino, y volver, con eso tan bueno encontrado guardado en el corazón, en la mente, y sobre todo... en tu cuerpo.
    Verás como sí, GRAN C.

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  7. BUffff me siento taaaan, taaan igual en esto. Creo que vivo en mundo de sueños, me ilusiono mucho y luego nada.

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  8. "Quizás lo único que tiene que hacer es perder ambición", esa es la clave y eso es algo que se experimenta cuando se van viviendo las cosas y te vas dando tortas a diestro y siniestro. Llega un momento en el que ves que las cosas no suelen ser perfectas o como te gustaría que fueran y no queda otro remedio que bajar tus expectativas.

    Es como esa persona a la que considerabas imprescindible y pasado el tiempo te das cuenta de que apenas la recuerdas, cosas de las expectativas

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    1. Las personas que consideré imprescindibles siguen estando ahí, la verdad. Pero sigo pensando que está bien eso de perder ambición.

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  9. X, o buen asunto, según cómo se mire.


    Secrets away, yo nunca me despido. Prefiero pensar eso de "yo siempre me estoy yendo (pero siempre estoy contigo)".


    Angel guardian, no creo que dure demasiado, el color rosa.



    Leire, gracias. A mi me encanta tu nombre.



    J. Vela, yo no estoy segura de tener casa. Creo que casa soy yo.



    Joan, y los labios, y las manos.



    Tequila, buen consejo. Muchas gracias :)


    Sonia :), No sé si ilusionarse es bueno o malo :S

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  10. Creo que algún día todo lo que escribes cambiará, te dará la vuelta el mundo y girará de forma diferente, creo y lo espero. Y no será conformarte, no, será saber lo que quieres.

    AnónimoR

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  11. Ir está bien, sí. Yo a veces también lo prefiero, porque ir significa libertad, significa no estar atada a ningún sitio, porque no volverás jamás. Pero ya dije que no me gustan las despedidas, y el hecho de tener que irse siempre significa despedirse continuamente. De lugares mágicos, de personas esp(a)ciales, de momentos vividos.
    Y debes recordar que a pesar de todo lo bueno de ir, siempre necesitamos un hogar al que volver.
    Miles de besos, cielo.



    M.

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