5 de octubre de 2012

(Y el frío)

Frío maldito frío. A mi sólo me gusta el frío si no necesito edredón porque tengo tu cuerpo. Hoy en clase nos dijeron que lo más importante en una película, lo que definía la forma de pensar del autor, lo que quería transmitir, era el final. Y yo me puse a darle vueltas a eso, porque a mi los finales siempre me saben a poco, siempre quiero más historia, más de eso, más de ti. También quiero más de ti. Y recordé cuando me dijiste que te gustaba lo valiente que era, y justo en ese preciso instante me sentí cobarde. Cobarde porque, al fin y al cabo, yo sabía, yo tenía claro que por mucho que tuviera la esperanza de que algún día alguien llámase a la puerta y fueras tú, y vinieras con una maleta, y vinieras para quedarte, y colocases tu corazón junto al mío para que volviese a latir, aunque esperaba ese día y pensaba que, de verdad, llegaría, a mi no me importaba el final. No quería esperarte toda la vida, ni que me esperases. Quería tenerte desde ya. Y me quedaba aquí, quieta. Porque no era valiente. Porque en el fondo tenía miedo de arriesgarme y que no te quedases a mi lado, o no saber estar a tu lado, o perderme, o no ser capaz de enamorarme de otra ciudad por mucho que con tu brillo todo sea más bonito. En muchas ocasiones prefiero no leer un libro o no ver una película porque el título o la sinopsis me dice tanto que no necesito más. Prefiero imaginar el resto. Prefiero que en mi cabeza las cosas sean como yo quiero que sean y no como son. Para no decepcionarme, quizás. En el fondo la decepción es una de las cosas que más temo. Imagina que llegase el día en el que fuéramos rutina, ¿qué me quedaría a mi?: nada. Recuerdos. Quizás fuera verdad eso de que el amor verdadero tiene que ser inalcanzable. Y doloroso. Porque también soy yo la que dice que el dolor es importante y necesario porque hace a las cosas reales. El dolor de no tenerte provoca la necesidad de quererte, la ilusión. No es que sea un reto. Es que así siento que no te quiero simplemente por costumbre, que te quiero porque no puedo no quererte y joder, así es más fuerte, así me descoloca más. Así es caos, así es éxtasis, así es... así es esto. Así son muchas letras que en realidad no dicen nada o que lo dicen todo, son muchos ojalás. Así mi corazón está en algún sitio no sé dónde, por aquí, o por allí, qué más da. Apagado, frío, vacío, y no late. No late casi nunca y mis sentimientos se me atragantan en el pecho, por eso a veces no puedo respirar. Pero mi corazón espera, te espera. Espera que llegues tú a darle vida. Y si llegases, si llegases y no lo consiguieses, ¿qué? ya no habría nada más. Sería para siempre tristeza como forma y como contenido. Tristeza de pasar las páginas del calendario sin querer nada. Apagada, gris. Gris, apagada. De esos colores feos de los que es hoy en día tanta gente. Y no escribiría cosas bonitas, y sólo pensaría en cifras y retos absurdos, y no creería en la magia ni en las hadas. Y tendría que seguir viviendo, yo, sólo cuerpo, yo con mis miedos, yo sin ser lo mejor que puedo llegar a ser, yo sin ti, yo sin ese brillo en los ojos. Yo diminuta, yo frágil, yo débil, yo sola. Malditos pensamientos, maldita cabeza. Maldito no saber nunca o saber siempre, maldita realidad que no tiene carteles luminosos para indicar dónde debemos estar, dónde debemos quedarnos, quién debe acompañarnos. Maldito deber que no existe en realidad, malditas ganas, malditas adicciones. Maldito día en el que te conocí y dejé de soñar con una casa gigante con piscina. Joder, no sabes cómo recuerdo ese momento. El momento en el que te miré a los ojos y pensé que todo lo que quería era vivir contigo para siempre en un museo de cera abandonado. Desde ese día nunca volví a pensar en nada más que en eso. Nunca volví a pensar, en realidad. No podía pensar sin pensarte, no podía sentir sin sentirte. Las canciones, las películas, los cuadros, las poesías. Yo no sentiría tanto todas esas cosas si no te hubiera conocido.


(Y sigo teniendo frío) 





19 comentarios:

  1. Qué entrada más poco críptica, o es que ya me estoy acostumbrando (¡horror!).

    (Por cierto, por alguna razón no sale arriba en el blogroll, sigue apareciendo como última entrada la anterior. Eso conlleva el riesgo de que la gente no se entere de que has actualizado)

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  2. (Ahora ya sale, se ve que el blogroll ha estado funcionando mal :P)

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  3. Oh si, sigues algo ñoña!
    sinceramente, creo que hay gente con la que no se debe tener miedo, porque es mas bonito el sentir que lo que ocurra después si no acaba bien, deja de tener miedo de ti, también.

    AnónimoR.

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  4. Igual estoy siendo poco original pero, ¿son historias reales, inventadas, mitad y mitad...?

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  5. El destino, ese maldito que nos pone a gente hermosa a nuestro lado, y que también hace que, de la misma forma, nos olvidemos unos a otros.
    A mí me gusta el frío... solo si alguien me da calor.
    Besos!

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  6. Deje de preocuparse y ame la locura. Abrázala como amiga. Reza a Dios y agradecele por la locura del amor, por el dolor del amor, por la gracia de saber amar y sufrir por ello. Espera al tiempo necesario, haz el duelo, vuelve al ruedo. El sabor del mundo es el sabor del amor. Saludos

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  7. X, miedo me das tú acostumbrándote. Pero nah, creo que sí era menos críptica.


    X, velando por la seguridad de mi blog. Si es que el blog roll ese no mola tanto.


    AnónimoR, es otro tipo de miedo. No es miedo a sentir por miedo a perder, es miedo a sentir y que el sentimiento siga su curso normal, y que no te guste. Miedo a uno mismo deberíamos sentir todos. Al fin y al cabo, somos los únicos capaces de destrozarnos si nos lo proponemos.



    Bastet, mi blog siempre ha sido realidad. A excepción de esa etiqueta en la que me propuse escribir ficción (Historias) y al final terminó teniendo también su porcentaje real. Otra cosa es cómo las podáis interpretar, pero ficción no es XD.



    Tequila limón y sal, yo odio el frío en realidad. Pero es más llevadero con un cuerpo a tu lado.



    Setzel, A mi la verdad es que lo de rezar se me da fatal. Pero amar la locura, supongo que podría decirse que se me da mejor.

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  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  9. a veces me da la sensacion de que somos nosotros mismos los que nos lo ponemos complicado, debe ser que nos gusta estar en un estado tragico constante, a mi me pega el frio. identificacion total con tu entrada por cierto

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  10. Que te llamen valiente y te sientas cobarde lo único que demuestra es que eres humilde, y esa es una gran cualidad, pero creo que deberías sentirte mucho mejor.
    Tu forma de escribir es indescriptible, sigo tu blog desde que conocí esta comunidad blogger, y, aunque muchas veces no comente, puedes contar en que leo todas y cada una de tus entradas.
    Me encanta la forma en la que siempre me he sentido identificada con tus escritos, no cambies por nada, y sobretodo:
    Se fuerte

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  11. Que bonito cuando la magia del frio la usas como recurso para estar más cerquita del objeto del amor, en especial si esto sigue ocurriendo sin ser tan solo un recuerdo.

    Y si ese ojala... maravillosamente desaparecr convirtiendose en algo mucho mejor de lo que fue, si ese amor soñado se acerca de nuevo para volverlo a intentar ¿Que dirias? La la pena ??

    Ainss que felicidad cuándo eso pasa y sobran las palabras.

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  12. ¿te pasa que los finales triste de las peli? .... No los recuerdas a comparación de los finales felices... has visto “Titanic“ me preguntó y si la historia hubiese quedado tan solo en la muerte del protagonistas ó el éxito se baso que ese punto tan solo fue el ombligo de la historia?? Jajaja digó

    Los finales felices dan más taquillá, ó dicelo al Harry Potter. XD

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  13. sergioSW, quizás es que las complicaciones se ven mejor desde dentro que desde fuera. Aunque por otro lado, tener algo "inalcanzable" hace que puedas intentar alcanzarlo.


    Yellowprincess, me alegro mucho de que te guste tanto. Yo también te suelo leer. Gracias por el comentario :)


    CyberAngel, por suerte el amor soñado y yo estamos cerca, muy cerca, siempre. Lo que pasa es que las cosas no son tan sencillas como querer.
    A mi la verdad es que me suelen gustar los finales dulces. Esos que sin ser del todo tristes ni alegres te consiguen emocionar. Quieras que no, un final es un final y como final, duele. A lo que me refería era más bien a que... cuando algo que te gusta termina, sea una peli o una serie, se te rompe algo por dentro, porque sabes que nunca vas a seguir coleccionando capítulos de esa historia. Pues con las relaciones sucede un poco lo mismo. En cuanto a titanic... es que no me gusta esa película (hablo de la versión de dicaprio, las demás creo que no las he visto, o era demasiado pequeña cuando lo hice). Le fallan muchas cosas y no le encuentro ese punto fuerte del que hablas. Además, tal y como lo contaron él también se podía haber salvado, entraba en el bote de sobra XD. Y Harry Potter.... uff. Qué poco me gusta el final de Harry Potter. He leído en algún sitio que J.K Rowling (Que por cierto, ha sacado otra novela en inglés), quería matarlo y no lo hizo por sus fans. A la mierda Rowling vendiéndose de esa manera. Harry tenía que haber muerto y punto, no tuvo un final digno esa saga. Por no hablar de la escena final en la última película de todos de mayores llevando a sus hijos al andén 9 y 3/4... ais. Ayer en la fnac vi un paquete con cosas de Harry Potter por 299 euros. Fenómeno fan y otras cosas incomprensibles, supongo.

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  14. Paso de nuevo por aquí, primero darte las gracias una vez más por pasarte. Después, decirte que buscamos cualquier tipo de excusa para aferrarnos a aquello que deseamos.Como el frío, buscamos la primera escapatoria haciendo referencia al frío para acabar en la trampa del amor.

    Un beso, www.smileandwomanocry.blogspot.com ♥

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  15. Siente la vida como te de la gana pero cuentalo aquí por favor.
    Gracias.

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  16. La estación de la foto es Valencia? Me suena...

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  17. Isabel., y con razón buscar excusas. La esperanza es lo último que se pierde, y si hay que buscar algo para esconder que en el fondo somos rematadamente ilusos, se busca.

    Davis, qué ímpetu. Lo haré, lo haré. De nada. (Y gracias).

    dEsoRdeN, casi, casi. Es Alacant ;)

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  18. Es curioso eso de los finales, porque no me suelen gustar los finales felices porque sí, que tanto se ven en comedias románticas ñoñas. Aunque por ejemplo hay pelis que me tiran mucho por la magia que desprenden y deseo el final feliz, con el beso de los protagonistas (caso de "Amelie").

    Me tiran más los finales agridulces, donde las cosas son buenas y malas a la vez o donde lo bueno se ve algo oscurecido por lo malo, porque la vida suele ser así. Ahí es donde siento que la historia que me han contado es auténtica.

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  19. Cada día me enamoran más tus textos,no dejes de escribir >.<
    Y comentar algo sobre él sería pecado,así que me callo,y aunque tarde,aquí estoy,sacando tiempo de donde puedo para leerte.

    Un beso! ^^

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