29 de agosto de 2012

A veces la única certeza es que no existe ninguna certeza.

A veces la única certeza es que no existe ninguna certeza. Quizás si entendiéramos que el medio puede ser un objetivo en si mismo dejaríamos de buscar lo inalcanzable y seríamos más felices. Y ahí estaba yo, con la certeza de que no podría pasarme el resto de mi vida a tu lado pero sabiendo que en ese precioso instante no podía despegarme de ti. Y sabiendo eso, sabía todo lo que debía saber.


(Nota aleatoria que muy probablemente no os interese lo más mínimo. Esta mañana descubrí una especie de bicho, diría cucaracha en mi cocina. Morí de asco. Cerré la puerta porque me daba miedo y cuando volví dispuesta a matarla con los playeros puestos ya no estaba. Desde ese momento cada vez que entro en una habitación compruebo que en los rinconcitos del suelo no esté ella, o su prima, o su hermana, dispuesta a colarse entre mi ropa interior. Me siento casi casi como cuando de pequeña veía "Rex, un policía diferente" y en un episodio, una chica se encontró una culebra en el baño. Me pasé un año asegurándome de que no hubiera culebra antes de sentarme a hacer pis, y aún a veces lo hago. El caso es que fui a comprar algo para evitar un ataque de insectos sobre mi persona. Había un montón de botes diferentes: para cucarachas y huevos de hormiga, para arañas y otros insectos, para escarabajos y demás variedades. Pero, ¿y si no sé lo que es? ¿Y si no tengo tanta cultura animal? ¿Y si no he aguantado media hora analizando las patas y demás del bichito en cuestión? Pues nada. Como soy una paranoica me compré un par de botes -más vale prevenir...- y pulvericé toda la casa con ellos. Ahora hay que estudiar biología para no arruinarte con la primera cucaracha que encuentras en casa. Me ha faltado rociarme el cuerpo y me lo planteo, pero teniendo en cuenta de mi tendencia alérgica, creo que no es buena idea... hasta aquí la nota aleatoria. Trágico mundo este.)

10 comentarios:

  1. Hay que saber disfrutar del momento "carpe diem", por suerte tenemos memoria y muchos de esos momentos podemos almacenarlos y recordarlos siempre que queramos, eso no se acaba ni nos lo quita nadie, bueno sí, el alzheimer, pero eso es otro cantar. Jajaja hubieses comprado uno que mate todos y fuera, es una putada saber que hay una cucaracha suelta, con ese ruidito..por las noches podrá aparecer en cualquier lado MUAHAHA. AnónimoR

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  2. Tranquila yo hubiera hecho lo mismo que tu cuando alguno se me cuela en casa me vuelvo paranoica te parecera una locura pero a mi alguna vez que se me ha colado una polilla entre otros... mi metodo mas eficaz es sacar el aspirador y cazarlo facil y sencillo xd

    un saludo desde http://www.samara1991.blogspot.com.es/

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  3. Jajaja Criss tu guerrera de luz ¿Temiendo a un bichitó? ^_^ - El ahorá es lo unicó real, recuerda que el miedo es lo que separa al ahora en tiempo de pasadó y futuró... pasado por vivir en el recuerdo y futuro por anhelar lo que deseariamos que fuera... asi que a vivir el agorá.

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  4. ''Y ahí estaba yo, con la certeza de que no podría pasarme el resto de mi vida a tu lado pero sabiendo que en ese precioso instante no podía despegarme de ti. ''
    Ni yo misma lo podría haber dicho mejor.

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  5. Jajjaja lo que me he reído con tu nota aleatoria xd Yo soy igual, muero del asco con los bichos.

    Sólo hace falta que tengas la certeza de algo, y lo creas al 100%, para que venga algo que te lo tire por los suelos.

    un besito!

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  6. Tú lo que necesitas es un ahuyentador por ultrasonidos que repele todos los bichejos, te da para toda la casa y te dejas de productos químicos, lo único que cuesta 30 eureles.
    Espacio patrocinado por Leroy Merlin)

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  7. Odio los bichos. Yo no sé por qué existen. Y, como ya hbrás notado, especialmente odio las arañas.

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  8. no te recomiendo que pases por alcorcon, en verano es el marina dor de las cucarachas, necesitarias bombas racimo como poco

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  9. En mi barrio hay un montón de cucarachas por las aceras y varios gatos salvajes y eso que es un barrio normalito, pero en verano se llena de bichines.

    Algunas certezas si que están ahí, aunque no queramos o no podamos verlas. Y en muchas ocasiones no podemos disfrutar del camino porque sabemos que el final no será agradable o simplemente no existe. Aun así siempre queremos más, porque el desear es un sentimiento profundamente humano

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  10. Gracias,me has sacado una sonrísa en un día en que poco me apetece salvo tirarme por una ventana quizás.
    Siempre es un placer pasarse por aquí...

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