7 de julio de 2012

5 momentos (felices) de mi vida, en una tarde para no recordar.

        - Hola, guapis, ¿cómo llevas el verano?. 
        - Bien, bien, la verdad es que no os he echado  de menos, en absoluto. 
        - Bueno, que no tenemos casa y nos quedamos unos días por aquí... ¿nos haces un hueco         en tu garganta?
        - No, no puede ser, que tengo planes, que voy a pasar el día fuera y no os vais a quedar         aquí solos... 
        - Que sí, mujer, que sí. Que nos quedamos. Y tú también, que tenemos muchas cosas            que contarnos... 


[Y así fue como yo me pasé un sábado entero en casa y me decidí a convertir un hastag de twitter (#5momentosdemivida) en una entrada de blog, con la ligera modificación de que yo voy a hablar de momentos felices (en realidad, casi todo el mundo lo ha hecho así, pero me apetecía especificarlo)]


1. El día en que nací. Porque sino nada de todo lo demás habría sido posible...

1. El día que mi padre me llevó en brazos a casa porque me había hecho pis. Me explico. Ya sabéis algunos que tengo una adoración especial por mi padre. Imágenes como esta demuestran que esa adoración viene desde que era un bebé:

Sí. Ya era yo un ser medio albino..

Pero fotografías a parte, si yo me pongo a recordar momentos en su compañía, el primero que viene a mi cabeza es ese. Una niña con una cabeza llena de rizos que no pronunciaba la letra "Z", llorando porque se había hecho pis en sus mallas rojas, y su padre llevándola en brazos y diciendo que "no pasaba nada, conseguiría dejar de hacerlo". Supongo que esa escena ilustra bastante bien mi relación con la persona que más quiero en el mundo. 

2. La mañana en la que mi tía me regaló mi primer diario.


Dicen que todos los niños tienen un diario. Quizás sea verdad, pero yo recuerdo perfectamente la mañana en que la que era mi tía favorita vino a casa y me regaló mi primer diario. No era el típico de muñecos, era un diario más antiguo, que había sido de ella, pero nunca había llegado a utilizar. Había tenido otros y por algún extraño motivo, ese se había quedado en blanco y era para mi. 
Muchos pensaréis que tener un diario es algo absurdo, pero lo cierto es que yo desde entonces, siempre he tenido. Claro, que quizás debería cambiarles el nombre, porque no escribo con esa frecuencia, sino cuando me apetece. Pero para mi tener un diario fue el modo de empezar a saber qué era lo que sentía y, en algún momento de mi vida, eso fue muy importante. En mis diarios guardo mucho más que palabras (Historia de una niña que hablaba con un folio, capítulo 1). 

3. La tarde-noche en que te conocí,


a eso de las siete de la tarde, una de mis horas preferidas, la que disfrutas tanto cuando vas a madrugar como cuando vas a trasnochar. El día en que una mirada dijo más que mil palabras, en que de alguna manera surgió esa conexión especial. El día en el que, sin ser del todo consciente, empezaba a escribir una historia que nunca iba a querer olvidar.... 

4. El día que gané el campeonato de Asturias de 200 Mariposa. 


Puede que nadar no sea la cosa que mejor se me daba del mundo. O sí. La verdad es que no lo sé. Lo que sí sé es que me pasé más tiempo bailando que nadando. O no. Porque gran parte de mi adolescencia transcurrió en una piscina. Sea como sea, lo que tengo claro es que recuerdo ese día con un cariño especial. Porque siempre, desde que era pequeña, todo el mundo colocaba el listón tan alto que jamás conseguía sorprender. Y ese día sí lo hice. Porque nadie se lo esperaba. Porque por buena que pudiera llegar a ser, era infinitas veces más pequeña que las otras chicas. Porque ese día conseguí dejar a todo el mundo con la boca abierta. Y porque a partir de ahí, pude bajar tiempos, ir a campeonatos más importantes y hacerlo mucho mejor, pero no volví a sentirme tan bien... 

(Curiosidad. Yo empecé a nadar porque me daba un miedo terrible el agua. Así que decidí tirarme de cabeza a una piscina en la que no hacía pie. Aprendí. Y a partir de ahí, no pude dejar de hacerlo)

5. Cuando vine a vivir a Madrid, por segunda vez. 


Y digo por segunda vez, porque la primera terminó siendo tan catastrófica que prefiero no pensar en ella. Venir a Madrid por segunda vez significaba arriesgarme a cagarla pero hacerlo, significaba atreverme, significaba hacer algo que de verdad quería hacer. Realmente me fui para prácticamente no volver. Encontrar un sitio en el que me sentía más a gusto. Dejar que crecieran las partes de mi que aún seguían siendo una niña. Y aprender que esta ciudad me gustaba, con o sin besos a media noche, montasen o no los muebles de mi habitación. 

Por supuesto faltarían mil momentos, mil historias. Faltaría aquel paquete de cumpleaños que llevaba escrito entre líneas un "estás perdonada" (y todos los demás), el día que quise esconderme contigo en el museo de cera, cuando me regalaron mi primera cámara de fotos, mi primera mascletá, la noche que tenía sueño y de repente lo único que quería hacer era no dormir. Faltaría mi primer concierto de Russian Red, al que siguieron todos los demás conciertos "indies". Faltaría alguna tarde de enero, alguna mañana de junio y muchas noches de Agosto y Septiembre. Faltaría algún viaje y millones de sonrisas. Sea como sea, el hastag decía que tenían que ser cinco, y hoy me apetece cumplir las normas.... 

(Rezad a Buda, Alá, Dios, Don Limpio o cualquier tipo de ser en el que creáis para que este dolor no dure eternamente. Si no creéis en nada, cruzad los dedos de las manos, las piernas, los hombros y los brazos. Os lo agradeceré eternamente y, sí algún día me hago famosa, montaré en mi calle una estatua con un ordenador, un teclado y la b de blogger en vuestro honor.)

(No os preocupéis. Es la fiebre)

7 comentarios:

  1. Mmm... ¿anginas? Que mala pata (por decirlo finamente).
    Yo también recuerdo mi primer diario y me inicié en los conciertos "indies" con miss caffeina :)
    un beso, y mejórate!

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  2. Aiii tu papi tiene el cielo ganao"!!jijiji

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  3. Oyee pues si que se ha hecho famoso tu hastag porque en estos momento es tending topping en españa! El tercero de la lista! Ahora mismo voy a twittear ajja:) Un besitoo^^

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  4. Me ha encantado leer esta entrada :) Incluso he pensado en hacer la mía propia, pero creo que me faltan momentos.
    También pensé en elegir como favorito alguno de tus momentos, pero releyendo me he dado cuenta de que cada uno es único he indivisible. Gracias a cada uno de ellos eres quien eres ahora. Y está bien conmemorarlos de vez en cuando.

    Saludos :)

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  5. Espero que nadie me degolle por esa hache fallida xD

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  6. nubedealgodon, mi garganta no me deja en paz ni en verano... ai. Yo a miss caffeina les conocí más tarde, de los últimos, con la canción "barco de papel".


    Anónimo, he de reconocer que me matáis mucho cuando no os reconozco. ¿Quién se ríe con un "jijiji"? Desvélame tu identidad ;)



    Sonia :), el hastag no lo cree yo, jajaj. Igual me expresé mal. Yo lo vi y ... como me aburría y me apetecía desarrollarlo, lo contesté en entrada de blog :)



    Eme, a mi me gustó la idea, y eso sumado a que me aburría me llevó a hacerla :) No te degollaremos ;)

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  7. Hoy también he andado yo en plan un poco nostálgico, recordando diversos momentos. Creo que es bueno que todos tengamos unos cuantos de esos momentos especiales, que demuestran que hemos vivido cosas que merece la pena recordar, que nos enseñen un poco de donde venimos y que quizá nos den pistas de a donde vamos

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