3 de junio de 2012

Dolía tanto.

Dolía tanto que no quería escribirlo. Dolía tanto que no quería escribirlo para no pensarlo, pero no lo podía evitar. Dolía tanto que no sabía describirlo. No tenía ni idea de cómo llamar a esa puta sensación. Lo único que sabía era que no le gustaba. Si hubiera tenido que explicar a alguien qué sentía, cómo o por qué dolía, hubiese confesado que llevaba una hora llorando, que se estaba ahogando, que no sabía qué hacer, que quería saber, que deseaba poder, pero era incapaz. Impotencia. Nunca estaba a la altura, nunca lo estaría, lo había asumido pero seguía queriendo, seguía deseando. No podía ser tan difícil. Quería poder hacer felices a las personas que le importaban. Quería tener esa fórmula mágica, conocer los secretos. Quería aunque fuera no dejar sombras de tristeza y decepción. Pero querer no servía de nada. A esa conclusión había llegado tiempo atrás. Querer era un verbo absurdo, ridículo. Al final en la vida todo se resumía en las acciones. Y ella siempre terminaba siendo hermética, vacía, transparente, invisible...


(Y en el subsuelo sólo quería ahogarse con la tierra, no sentir y que nadie sintiera)

7 comentarios:

  1. No sé qué decir, estas reflexiones me vuelven tonta. Pero sea de quien fuere, has reflejado muy bien esa realidad.

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  2. Has reflejado bastante bien, esa realidad.Y si tienes razon al final de la vida de uno mismo (ya que la vida prosigue) se resumen en las acciones y decisiones tomada.

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  3. Parece mentira que el ser humano sea capaz de sentir tanto y a veces sea tan inhumano...

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  4. muchas veces las acciones son complicadas o confusas, y no podemos(queremos) demostrarlas, y me gusta pensar que eso no quita peso a lo que sentimos, por lo menos ya pones de tu parte queriendo hacer felices a los demás y en parte luchando con tu naturaleza, desde luego no creo que eso te haga transparente ni vacía

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  5. Al fin y al cabo la vida es vivir, no es una cosa, es un proceso(De acciones como tu has dicho). No hay forma de conocer lo que es la vida más que viviendo. La vida no te espera, te sucede. No se encuentra en el futuro como una meta que has de alcanzar, está aquí y ahora, en este mismo momento, en tu respirar, en la circulación de tu sangre, en el latir de tu corazón. Cualquier cosa que seas es tu vida y si te pones a buscar significados en otra parte, te la perderás.

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  6. Rita Agustina, que escriba en tercera persona no quiere decir que no hable de mi...


    Nunca dejes de sonreír, es una pena todo lo que muere dentro de una.


    Laura Colored, me ha encantado la frase.


    sergioSW, tienes razón, siguen estando ahí, pero si los demás no las ven, es como si no estuvieran.


    J.Carlos te da para una micro-entrada.

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    Respuestas
    1. jajaja Lo tomaré en cuenta C.
      Un Saludo!!!

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