24 de mayo de 2012

Porque ahora ya no es antes.

Últimamente, todo el mundo reflexiona sobre estas cosas. Los de primero porque acaban primero, los de segundo porque acaban segundo. Creo que, lo que más me gusta de los cambios es que cada día siempre parece igual que el anterior, pero, si de repente te paras a mirar tres años atrás te das cuenta de que, en realidad, todo es muy diferente.
Hace ya casi cuatro años que me mudé por primera vez a Madrid. Podría resumir lo que significaba para mi con esta frase que escribí en aquellos tiempos, con esa sensación que aún recuerdo a la perfección:

"Estoy nerviosa. Nerviosa de verdad. Y es que las cosas que no te asustaban, de repente se acercan, se plantan ante tus ojos y lo que parecía un perro inocente se convierte en un lobo con cara de hambriento. Miedo a lo desconocido y a la vez ganas de conocer"

Recuerdo que no lloré hasta la noche antes de irme. Recuerdo que una despedida y una canción consiguieron sacar a la luz mi yo más débil. Recuerdo que, cuando llegué a mi nueva casa, mis compañeras morían de ganas por conocer a los chicos que vivían en el chalet de en frente, y yo sólo quería sentarme en la terraza y llorar mientras moría con el frío de las noches en la sierra. Recuerdo que coloqué el corcho en una de las paredes y morí de nostalgia por las fotos que colocaba y también por las que no colocaba. Recuerdo que dormí toda la primera semana con mi cerdo de peluche porque me sentía demasiado sola. Lo mucho que me costó decidir qué ponerme el primer día de clase, porque mis amigas decían que llevar shorts e ir maquillada era muy de creída. Y que al final me dio igual. Y recuerdo como esas sensaciones fueron muriendo cada día un poquito más. Al final resultó que tenía una capacidad increíble para adaptarme a los cambios. Resultó que me empezó a doler más no echar de menos que hacerlo. 

Después vino el  "estoy a gusto, pero este no es mi sitio". Vino él "me voy porque esto no me convence y no pienso resignarme, porque no". Vino el probar otra cosa pero me convence aún menos. Vino el "siempre te vas a equivocar". Y el "pues me da igual, no voy a quedarme con las ganas". Adaptarse a los cambios, adaptarse a cambiar. Hola, querido sur de Madrid. 

Mi primer día de tercera universidad. El sentir que no encajaba con la gente que había conocido. El pensar "no me importa, al menos, ya conozco gente en Madrid". El saber que estabas a 20 minutos de coche y que de alguna manera, hacías las cosas mucho más fáciles. Conocer a personas que resultaron ser sólo conocidos y a algunos pocos que se convirtieron en amigos. Cagarla una y mil veces como rasgo inherente a mi persona. Que mi clase descubriera que no era de Madrid cuando en mi mundo en imágenes salía una playa. Pasar el primer cuatrimestre limpio. Celebrarlo con un viaje y un bonito re-encuentro. Sentir algo parecido al amor, pero que no se llamaba amor. Perder el tiempo intentando entenderte y descubriendo que hay cosas que no se pueden entender. Una fiesta de carnaval que me ayudó a dejar de ser la niña pija para el 50% de la clase. Aprendí dos cosas fundamentales en tres años: que no tenía que esforzarme en ser de ninguna manera porque quien tiene que conocerte termina haciéndolo y que es mejor avanzar poco a poco que quedarse parado. 

El segundo año en la universidad y que mi mejor amiga universitaria la abandonase. Sentir que las cosas no iban a ser iguales sin comentarlo todo con ella. Conocer gente nueva fuera de esos ambientes horribles de apuntes y profesores. Conocer mejor a gente de dentro. Gente que terminó tirando por mi en el que sería mi año más horrible académicamente hablando. Gente para la que quisiera explosionar millones de sonidos que pudieran ampliar un gracias. Por hacerme sonreír constantemente. Por verme llorar de repente y no preguntar nada más. Por preguntarlo más por preocupación que por curiosidad. Por hacerme sentir querida. Por acompañarme a firmas y conciertos. Por dejarme apuntes y resúmenes. Por obligarme a no dispensar. Por leerme. Por aguantar mis momentos de bajón. Por querer ayudarme sin a penas conocerme. Por los momentos buenos. Por compartir gustos musicales y algún otro concierto. Porque a ti te voy a echar de menos. Por confiar en mi. Por ponerle ganas. Por momentos especiales. Por tardes de verano para recordar. Por darme calor en días de frío. Por entretenerme en época de exámenes. Por darme consejos sin haberlos pedido. Porque creo que no necesito decir nombres. 

Y si miro cuatro años atrás, me doy cuenta de que muchas cosas han cambiado. De que ahora ya no es antes, pero tampoco es peor. Y de que no cambiaría nada. Ni siquiera los fallos. Sin fallar nunca habría sido capaz de aprender. Siempre he sido más bien empirista. Y creo que, resumiendo, ahora es mejor que antes. 

14 comentarios:

  1. En el ahora esta el secreto de la felicidad.

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  2. Cuando te conocí pensé que eras esa típica niña pija. Los vestiditos y las diademas te colocan en ese grupo al segundo.
    Pero después resulta que molas un montón cuando apareces con un tatuaje recién hecho porque si y terminas haciendo lo que te da la gana en casi cualquier momento.

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  3. Y es cuando pasa el tiempo cuando te das cuenta de todo lo que has vivido y ha pasado el tiempo, pero pocas veces nos queremos dar cuenta.

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  4. LOL, me he quedado flipadísima leyendo esta entrada. Acabo de escribir una entradaque se parece mucho a esta, que publicaré esta noche, cuando esté en mi portátil y tenga las fotos... xDD Que cosas!

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  5. Pff casi lloro sabiendo cómo te sentiste cuando te fuiste a Madrid a la universidad... Me pasa lo mismo este año, me voy de aquí. Yo también creo que con fotos con una playa de fondo sabrán que no soy de donde voy a ir. En parte hay algo bueno porque tengo familia ahí pero si me voy allí no puedo hacer la carrera que me gusta y si me voy a otro sitio donde sí la puedo hacer, no tengo a nadie. Además, es muy triste saber que eres la única del grupo que se va... Lo que más me duele, pero, es dejar a mi pareja aquí (si decide no venir)... Espero que me vaya como a ti al menos y no sea tan duro al fin y al cabo, gracias por escribir esto, me ha encantado y me ha servido muchísimo porque si te digo la verdad estoy super nerviosa con esto. De verdad, gracias. :)

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  6. Pues yo, si fuese a echar de menos a alguien, intentaría pasar bastante tiempo con esa persona antes de que se fuera.

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  7. Hola, me pasaba para decirte que cambié la dirección de mi blog, ahora es: http://cicatricesquelleganhastaelalma.blogspot.com
    Espero que te sigas pasando y te siga gustando :)
    Espero poder seguirte como antes, que tu blog es sin duda de mis favoritos! un besazo enorme, guapa!

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  8. qué hiciste antes de com?
    la verdad es que en pericom tampoco somos tan competitivos como nos acusáis todos de ser jaja pero lo cierto es que hay mucha gente que es muy muy competitiva, pero están siempre solos o de dos en dos, así que tampoco sale rentable ser así

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  9. J, malditas etiquetas. Puedo llevar vestidos, diademas y calcetines por las rodillas y no ser una niña tonta.


    Nuncadejesdesonreir, yo lo suelo pensar. Creo que soy muy analítica.


    Yuna, cuando leo LOL, yo pienso en Love of lesbian. Últimamente, todo el mundo piensa mucho en estas cosas.


    Miriam, yo no lo pasé mal más de una semana. Después me adapté. Pero porque soy muy independiente, no sé. Cada uno lo lleva a su manera. Y con tu pareja, la distancia es una prueba más. SI no funciona es porque no tenía que funcionar...



    Helenx, ya lo estoy haciendo :)



    Patri limón, me pasaré ;)



    Laura Colored, Artes escénicas + com primero, después Ade, y luego ya Com.
    Los de segundo son más competitivos que nosotros, y eso que en mi clase también hay gente que lo es mucho...

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  10. you are strong, girl. no se, yo no creo que pudiera marcharme de aquí y dejarlo todo, no me atrevería, ni me adaptaría, pero creo que es porque amo demasiado esta ciudad, osea que le echaste valor.
    es bueno tener nostalgia, como dicen en princesas, eso es que te han pasado cosas buenas y las echas de menos, peor seria no tener nada que echar de menos.

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  11. Pues la verdad es que yo sí creo que algo mal lo pasaré porque llevo aquí muchísimos años aunque no nací aquí pero bueno... Hombre, es eso si sales y te habitúas al final llega un momento en el que te sientes cómoda y estás en ese punto que ni echas ni dejas de echar de menos.
    Pues yo espero no equivocarme de carrera, quiero hacer criminología. ¿Tú cuál hiciste?
    En cuanto a lo de mi pareja, espero que podamos aguantar porque nosotros somos de vernos todos los días y se nos va a hacer difícil.
    :)

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  12. Cerrar etapas siempre hace reflexionar. Me ha gustado, sobretodo la parte en que no hay que intentar ser de ninguna manera, de acuerdo 100%.
    Un beso!

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  13. Sergio, en realidad no tiene tanto valor porque yo siempre he querido irme. Lo que pasa que cuando me fui, había cosas que echaba de menos y luego todo se complicó más. Sea como sea... cerrar y abrir etapas es un ingrediente de cualquier vida.

    Miriam, yo sí había nacido allí, pero era algo que quería hacer. Ahora mismo estudio comunicación audiovisual ;) Y con tu pareja, ahí no puedo ayudarte. Yo soy demasiado independiente...

    Nubedealgodón, muy cierto :)

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