3 de mayo de 2012

1 de Mayo.

Le hubiera gustado apagar las luces y quedar sumergida en una oscuridad absoluta. Le hubiera gustado no ver nada, no sentir nada. Le hubiera gustado haber podido olvidar esa sucesión de momentos en los que no podía sino temblar. Olvidar la culpabilidad que aún tenía guardada en su corazón. Olvidar la decepción, olvidar la soledad, olvidar todo aquello. Le hubiera gustado que la vida fuera como una película. Abrirlo con premiere y suprimir todos esos fragmentos que dolían. Compactarla al placer. Editarla con photoshop hasta que pareciese bonita. Cerrar los ojos, dormir, volver a encender las luces y que alguien hubiese construido una mentira para ella. Pero no fue así. Ojalá la vida fuera tan sencilla como esos trabajos tan difíciles de los que siempre se quejaba... 


(Cuando me quedo mirando como si estuviera ausente es porque estoy viajando, no pienses que voy a perderme....)

7 comentarios:

  1. Compactar al placer. Dime cómo debo hacerlo. Preciosidad escrita. :)

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  2. Si, ojala fuera la vida tan sencilla, pero esos retos que nos ponen a prueba hacen que día a día seamos mejores! Un beso:)

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  3. Me recuerdas a eso de que siempre nos quejamos de lo difícil que es el instituto y luego llegamos a la universidad y lo echamos de menos. Y me recuerdas muchas otras cosas, pero no quiero ahondar en eso ahora.

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  4. Pues a mí no me gusta el Fotosop, como dice mi hijo...prefiero lo natural...un besazo desde Murcia...seguimos..

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  5. La realidad supera a la ficción y si la vida fuera sencilla, sería aburrida, ¿No crees? :D

    Saludiness!

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  6. Estaba yo leyendo comentarios y, así en general, creo que he exagerado. No soy fan de las cosas perfectas y no me gusta el photoshop cuando los retoques son excesivos. Pero si una fotografía te queda demasiado quemada, algo movida o demasiado clara, con un pequeño retoque se convierte en una imagen mucho más fiel a lo que realmente queremos mostrar. Supongo que yo me refiero a eso. Tampoco es cuestión de eliminar de una vida todas las partes que no nos gustan, pero sí las que duelen demasiado. Momentos malos tiene que haber, eso está claro.... pero que no desgarren.

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  7. La existencia de momentos malos nos enseña infinidad de cosas. En cambio, sí, tienes razón. Hay momentos que no son necesarios vivirlos por muy malos que sean. Porque desgraciadamente tu vida nunca vuelve a ser la misma...

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