24 de abril de 2012

Cuando todo te queda demasiado grande.

Odiaba ponerse enferma porque era alérgica a la mayoría de los medicamentos. Esto implicaba que, en ocasiones, se sentía impotente. Tenía que convivir con el dolor, esperar a que disminuyera o a que pasase suficiente tiempo como para poder volver a tomarse las pastillas que conseguían dejarle respirar. 

Con lo de los sentimientos le pasaba un poco lo mismo. Cuando algo le afectaba, no podía parar de llorar. Era como si se ahogase, como si no supiera ver más allá del dolor y del llanto que éste le provocaba. Tampoco tenía demasiados medicamentos porque había ido dejando de creer, poco a poco, en  demasiadas cosas. 


(Yo es que a veces me siento así de pequeñita ante un monstruo así de grande. Y voy disminuyendo hasta desaparecer, y el monstruo se va haciendo enorme hasta que no queda nada más)

5 comentarios:

  1. Los monstruos siempre desaparecen. Cierra los ojos y haz que huyan.

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  2. A los monstruos hay que comérselos con patatas (o ensalada, si estás haciendo Operación Bikini...)

    PD: Hoy estaban Santi Balmes y Lyona firmando el cuento en una librería de la calle de al lado de mi casa :)

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  3. Aunque parezca imposible hay que comerse ese monstruo antes de que te coma el a ti. Me he visto reflejada en parte del escrito.

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  4. Hay que luchar contra ese monstruo que es la tristeza, todo se supera con una sonrisa en la cara. <3

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  5. Gemma, mientras que me dejes peinar pelos por ti, ya sabes que yo soy feliz :) (No me preguntes por qué. Pero al pensar en peinar pelos, he pensado en que peinar pelo a hombrecillo no me va a dar mucho trabajo. Y después he pensado en los pelos que se intuyen debajo de la camisa. Y después he pensado: "Imagina que se los tienes que peinar". Y después he muerto de asco, y he decidido que a veces me sienta mejor no pensar).

    dEsoRdeN, sidsdshsidhsiudhsi creo que me voy a mudar a tu disorderland. Y los monstruos me suelen comer a mi, pero ya puestos con yogur, que con la lechuga no me llevo bien.

    Nunca dejes de sonreir, se puede. Claro está.

    Yellowprincess, hay más monstruos que la tristeza.

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