1 de abril de 2012

Contrato con fecha de caducidad.

Ya sabes. Soy una chica sosa. De esas que se toman la ensaladilla sin mayonesa. De las que van al vips y piden un sandwich de jamón y queso sin jamón, o verduras asadas a las hierbas aromáticas pero sin el aroma. Que mi dulce favorito es el pan de molde. Ya sabes también que me irrito con facilidad. Que me enfado como una niña pequeña con las tonterías más grandes y me hacen ilusión las más absurdas. Sabes que no prometo demasiado porque no me gustan las promesas: no son tan diferentes a las obligaciones. Conmigo olvídate de noches de alcohol y de te quieros hasta el amanecer. Yo lo único que quiero es bañarme contigo en el mar a la luz de la luna, bailar nuestra canción hasta la madrugada, pasear descalzos por la playa. Que lo primero que vea cada mañana sean los reflejos de los rayos del sol sobre tu cara y lo último que escuche, la melodía de las estrellas en una noche fría. Despertarte con una taza de té hirviendo y no dejar que te levantes de la cama hasta que hayamos visto un par de pelis antiguas. Quizás no sea demasiado. Escribiré mil sonrisas para que las guardes, dibujaré sueños para que los pintes en tu diario y pondré tu nombre a los días de sol. Me gustaría poder perderme contigo y coger un tren sin conocer el destino de vez en cuando. Improvisar. Que me tapes los ojos y me hagas cosas que nunca antes me hayas hecho. Que me sorprendas. Abrazarte de forma esporádica. Congelar tu olor en mi memoria y escribir los motivos por los que me haces feliz. 

Lo peor de todo esto es que no durará para siempre. Que a base de golpes y equivocaciones he decidido caminar pasito a pasito, como si estuviera aprendiendo a hacerlo. Me conozco. Sé que algún día la sensación terminará y no me quedaré a tu lado simplemente para no convertirme en la chica de los gatos (que encima les tiene alergia). Me niego a ser incapaz de sorprenderte, o a sentir cada día que no conozco la manera de hacerte feliz. Me marcharé. Lo haré. Y lo haré antes de que aparezcan las ganas de llorar a todas horas, lo haré antes de que me agobie tu compañía, antes de que las tardes de sol y césped se conviertan en una obligación. Quizás te parezca una imbécil o una ilusa, quizás pienses que es absurdo querer que siempre sea como la primera vez, que soy rematadamente idiota cuando pienso que la rutina puede no saber a rutina. Puedes pensarlo, por supuesto, pero ni se te ocurra decirme cómo tengo que ser. No soporto que nadie lo haga. Sé que puede no merecer la pena. La gente suele preferir los contratos sin fecha de caducidad, pero siempre he sido el término opuesto a la palabra seguridad. Me gustaría que, honestamente, me dijeras que con esta frase todo lo demás no ha perdido su valor. Me gustaría que lo hicieras, pero estás en tu derecho de marcharte. No me ofenderé con ello. Simplemente entenderé que no eras una de las piezas del puzzle que faltaban.

 

8 comentarios:

  1. Prefiero no pensar en fechas, ni en finales ni en eternidades... no me gusta, prefiero centrarme al 100% en aprovechar el momento mientras dure... Si pienso en que algo tiene fecha de caducidad creo que no lo viviría igual.

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  2. hay que preguntarse si el tiempo que pases con esa persona merece la pena sabiendo que es probable que acabe, y que después vendrán momentos jodidos. en mi opinión ese momento siempre merece la pena, por corto que sea

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  3. Yo creo que contigo todo merece la pena y quien no lo vea peor para el. Y no me considero tonto.

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  4. Hermoso. Triste y hermoso.
    Sere una tonta sensible pero este tipo de cosas me hacen llorar.
    Animos, sonrie si? Tu vales la pena, y la vida tambien la vale. Sigo aferrada a la idea de que en este mundo todos tenemos a alguien especial. Quiero creerlo así.
    Yo sé que un dia de esos, no querras irte, ni él tampoco se marchará.
    Un beso :)

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  5. Cualquier persona que sepa apreciar todas esas cosas que son características en ti. Sentirá que no tiene que marcharse porque merece la pena intentarlo. La seguridad esta para los que no aman. ¿recuerdas? Y si no es así a buscar otra pieza que encaje.

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  6. Santi, sí, supongo que sí. Pero no me gusta la gente que se empeña en que las cosas tienen que durar hasta que la muerte nos separe. Si se acaban se acaban y punto. (Me hizo ilusión el comentario)

    Sergio, yo creo que siempre merece la pena, incluso cuando duele un poco, aporta algo. Aunque sea para que sepas lo que no quieres. Pero no todo el mundo piensa igual.

    Anónimo, ya sabes que los chicos con los que me relaciono yo no suelen pensar así.

    Luna Violeta, me alegro de que te guste. Gracias : ) yo también creo que todos tenemos algo especial.

    A., un placer que me digas tú eso. Recuerdo, recuerdo. ¿Cómo olvidar? :)

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  7. Vivir la compañía de otra persona como un contrato con fecha de caducidad no tiene sentido para vivir el día a día,pues éstos se desaprovechan,pero incluso siendo una relación perfecta no deja de ser cierto,y por lo tanto nunca hay que dejar de pensar que tarde o temprano terminará.

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  8. "Sabes que no prometo demasiado porque no me gustan las promesas: no son tan diferentes a las obligaciones." Guau, es genial esa frase!!!!

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