1 de marzo de 2012




- ¿Te acuerdas...?
- Sí, me acuerdo.
- ¿Cómo sabías lo que iba a decir?
- Tus ojos. Brillaron. Siempre te delatan.
- ¡Mierda!. Eh, ¿Qué te pasa? ¿Por qué estás triste así, de repente?
- Nada, no sé. Pensaba que... no importa.
- ¿Qué?
- Que ya solo te brillan cuando piensas en pasado.
Ella también se entristeció. Y eso no era lo peor. Lo peor era que todo era más bonito en el recuerdo que cuando lo había vivido. Pero seguían ahí.

Pero todo acabó, y lo de menos es buscar una forma de entenderlo. Yo solía pensar que la vida es un juego... y la pura verdad es que aún lo creo.

3 comentarios:

  1. Atarnos al pasado y dejar de vivir el presente... No quiero que me vuelva a pasar, no.

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  2. Es una entrada cortita, pero trasmite muchísimo.

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