22 de febrero de 2012

¿Y tu...?


- Bien, sí, vale. Me ha quedado claro lo que buscas. ¿Y qué puedes dar tú?
Durante unos segundos se quedo quieta, congelada, pensando. No sabía qué era lo que podía dar ella. ¿Nada? Era una respuesta inaceptable. Algo tenía que poder dar. Pero en ese preciso instante solo vinieron a su cabeza palabras negativas: miedos, dudas, problemas. No, no, no. No podía ser. Tenía que haber algo. Se sonrojó.
-Sinceridad- Contestó- Sé que no es gran cosa, pero si me preguntas qué es lo que siento por ti, yo siempre te voy a contestar la verdad, por mucho que duela. No quiero vivir una historia perfecta, no quiero fingir, no quiero crear lo que se supone que deberíamos tener. Quiero vivir algo, lo que sea, pero que sea real.
Él se quedó sorprendido. Se esperaba cualquier cosa, menos eso.
- Y una cosa más- Añadió ella- Siempre haré lo posible por hacerte sonreír, y si en algún momento me enamoro de ti cruzaré el mundo si es necesario a cambio de tu felicidad.

9 comentarios:

  1. Me encanta el texto. Por supuesto, siempre es mejor una verdad que duela que una mentira que no lo haga, porque al final la mentira se acaba sabiendo y siempre hace daño, por eso, la sinceridad siempre es importante aunque duela.

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  2. "Miedos,dudas,problemas..." Son palabras que conllevan no ser sincero...y a veces incluso siéndolo,personalmente lo sigo teniendo...
    Espero que a la protagonista eso no le pase...

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  3. Solo?, estoy seguro que puedes dar mas, tienes miedo a decir o poner aqui lo que realmente ofreces o ofrecerias?. Un besazo.

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  4. Y eso es mil veces más de lo que muchos dan.
    Fetén, amiga.

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  5. Qué bonito es hacerlo por alguien que merece la pena, revolver el mundo entero y luchar hasta el final :) pero si lo haces por alguien que no haría lo mismo por ti ¿entonces qué? decepción/desilusión :)
    Besazos amor!

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  6. Paloma, con verdad-mentira, no me refería tampoco a mentir, sino al hecho de idealizar. No me gusta idealizar. Prefiero ver los negros negros y ya está.
    Byron, me has dejado dándole vueltas al comentario. No creo que tener miedo o dudar conlleven no ser sincero. En realidad yo vivo en un estado de confusión permanente, pero me lo reconozco a mi misma, y también a los demás. Si dices "Tengo miedo, no tengo las cosas claras, no sé si esto va a funcionar, no se me da demasiado bien escribir finales felices", estás siendo sincero. Aunque dudes y aunque tengas miedo.
    Juan, eso, sólo eso. No me gusta prometer cosas que no pueda cumplir ni ofrecer algo que no sé si tengo para dar. Lo único que podría asegurarle a X persona sería sinceridad. Supongo que después, todo depende de los caminos que se vayan eligiendo. Quizás si es miedo. Miedo a ofrecer algo que no pueda dar.
    Nerea, a mi me gustaría que todo el mundo diese sinceridad. Las cosas serían más sencillas.
    No.me.pises.que.llevo.chanclas a mi me gustaría hacerlo por alguien. No porque me lo vaya a devolver o no, sino porque te sale, supongo. Instintivamente.

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  7. Nunca tenemos que hacer pensar que sentimos algo hacia otras personas cuando en realidad, ese sentimiento no existe, la verdad duele, pero, en estos casos tiene que ir por delante. Un besitoo!

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  8. Sinceridad... desde luego eso es lo más importante. Me gusta muchísimo esta entrada.

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  9. Acabas de plasmar mi situación actual con las palabras perfectas. Fue tan espeluznante leerlo que casi me arrancas una lágrima.

    Gracias.

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