1 de febrero de 2012

Vacíos de los que no se llenan...

A veces sigo intentando pensar en qué habría ocurrido si hubiésemos tenido aquel "polvo de nuestras vidas" que jamás llegó a suceder. Si aquella noche no me hubiese alejado de tu cama lo suficiente como para que me expulsases de tu vida. A veces me sigo preguntado qué habría sucedido si en su momento me hubiera esforzado por hacer que las cosas fueran más sencillas en vez de complicarlo todo. Si en vez de huir de ti te hubiese pedido ayuda o hubiera dejado que me ayudases. Si hubiese escrito un manual de instrucciones para que no te perdieras conmigo. A veces le doy vueltas a la idea de que quizás, solo quizás, si hubiese confiado un poco en que las cosas podrían funcionar, habrían funcionado. Incluso los relojes sin mecanismo pueden ser reparados por las manos de los expertos en la materia (Oh, mierda. Ni tú ni yo éramos - ni somos- expertos en la materia amor). Esporádicamente, solo de vez en cuando, en días muy contados de horas infinitas en las que pensar en todo y en nada, intento encontrar respuestas a esas preguntas que se quedaron sin responder. Cuándo, cómo, dónde, por qué. Quizás en el fondo sí que tengo alma de periodista. En momentos puntuales intento diferenciar lo que es verdad de lo que es mentira. Y podría preguntarte. Sé que tú conoces esas respuestas, o quizás no. Quizás has construido tus propias conclusiones de mentira y ya no sabes ni qué es lo real. A mi me solía pasar eso, y si nos entendíamos es porque en muchas cosas, éramos iguales. El problema de todo esto es que, aunque yo tuviese el valor para decirte que aún, a veces, vuelvo a caer en esos bucles infinitos de intentar hacer un puzzle al que le faltan piezas y ni siquiera tiene un dibujo orientativo, no me serviría de nada. Cabe la posibilidad de que me ayudases, de que me dijeses cuál es la puerta correcta o qué camino no seguir. Pero jamás sabría cuál de tus partes estaría hablando. La que dice la verdad, la que miente... ni siquiera sé cuál de esas partes existe en realidad, o si las dos lo hacen, o si ninguna. Quizás nada de lo que conozco de ti existe realmente. O lo hace en fracciones diminutas, tan diminutas que son invisibles para alguien miope como yo. El resumen de todo esto es que no confío en ti, que no creo en nada de lo que me digas. Y por eso, solo por eso, debería asumir que siempre habrá vacíos. Vacíos que no pueden ser explicados por palabras, ni por símbolos. Vacíos que no pueden ser explicados por nada. Vacíos que seguirán siempre siendo eso, vacíos. Vacíos de los que no se llenan...

7 comentarios:

  1. La mayoría de las veces no encontramos respuestas a esas preguntas, y también muchas veces, las respuestas tampoco las tiene él. Es dificil no hacérselas cuando alguien ha sido importante. Pero creo que de haber seguido, y que ahora no hablases en pasado, sino en presente... no tendría que haber echo falta un manual de instrucciones. Las cosas tienen que fluir. No puedes ir siempre con un manual en la mano para no equivocarte, o al menos intentar no hacerlo. Los mecanismos de cualquier cosa, funcionan solos, y si hay algún fallo... aunque sea pequeño... con el tiempo se rompen. A lo mejor fue eso. A lo mejor habia muchas cosas buenas... pero no las suficientes como para hablar en presente. Y no fue tu culpa, ni la suya. Simplemente pasó.
    (Menudo monólogo U.U)

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  2. Hay personas que se pasan una vida buscando respuestas que nunca hallaron pero en realidad siempre supieron, y sinceramente si una respuesta se oculta tanto quizas sea mejor dejar de quererla saber

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  3. Sabes,durante unos segundos me he quedado quieto,frente a la pantalla,intentando comprenderte.Pero no,no puedo.
    ¿Y sabes porqué? Porque en ese caso yo sería esa persona en la que no confías,porque he pasado por una situación parecida.Me he sentido tan identificado cuando he leído"Pero jamás sabría cuál de tus partes estaría hablando. La que dice la verdad, la que miente... ni siquiera sé cuál de esas partes existe en realidad, o si las dos lo hacen, o si ninguna. Quizás nada de lo que conozco de ti existe realmente. O lo hace en fracciones diminutas, tan diminutas que son invisibles para alguien miope como yo."
    A veces,no podemos obtener respuestas porque ni quien las tiene,puede dárnosla.

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  4. Cruda, real, fria pero sincera.

    Los cuentos de hadas, tan solo para escucharlos antes de dormir.

    Aunque al final la ilusión no muere, porque existe ese alguien que termina por crearla.

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  5. Vacíos de los que no se llenan... Cuan cruelmente conocido me resulta eso. Y puedo asegurarte que nunca dejaremos de preguntarnos por qué. Yo todavía lo hago.

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  6. Hay palabras que te llenan, las tuyas consiguen llenarme siempre.

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  7. creo que dia a dia esto cambia cada mañana te veo diferente no se si soy yo o es la distancia no se si digo lo correcto o solo miento para sentir real todo...
    en verdad creo que a pesar de lo que pienso tu aun me amas pero eso no completa tu felicidad si estamos a cientos de kilometros de distancia si las palabras que nos hemos dicho son reales talvez si nos separamos nos volvamos a encontrar bien dicen que lo que es tuyo siempre lo sera talves yo nunca lo fui de ti como tu de mi o talves si lo fuimos la cierta realidad es que a pesar de mis pensamientos mis sentimientos luchan para no creer en lo real luchan para esperar ese momento que apesar de que yo se que tardara mucho no creo que sea lo mismo talves todo cambie al mirarnos a los ojos y seamos dos extraños que se conocen muy bien.

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