26 de febrero de 2012

Post-its: Ese gran invento del siglo XX (o XXI)


Hoy no tengo el día en absoluto trascendental. Me desperté tremendamente ñoña, y toda esa ñoñez se fue evaporando mientras corría en una máquina de gimnasio escuchando Marwan de fondo.Sí, llevo tres días escuchando la misma canción en bucle durante noventa minutos. Y aún no la he aborrecido, y aún sigo teniendo ganas de seguir escuchándola. Pero ya era demasiado romanticismo, demasiados temas serios, demasiado que pensar. ¿Qué le vamos a hacer? Mi corazón, mi cabeza, las mariposas o cualquiera que sea el músculo, órgano, parte del cuerpo, sentido que se encarga de eso, se cansó. Y decidió que hoy no quería echar de menos, que no quería pensar en pasado ni en futuro, que no quería idealizar, que pasaba de pensar en cosmos y caos, en intangibles, que no estaba por la labor de hacerse preguntas de esas que no tienen respuesta. No sé. Hoy no quiero estar triste ni contenta, solo quiero estar. No quiero preguntarme el por qué. No quiero que haya motivos, ni que deje de haberlos.
El caso es que, después de esta reflexión, me puse a ordenar el armario.Mi armario es como una especie de mundo a parte. A veces creo que está así un poco relacionado con mi cabeza. No es que esté desordenado permanentemente, pero hay demasiadas cosas para poco espacio. Por eso,
con frecuencia me cuesta encontrar lo que busco, casi siempre tengo que tirar la mitad abajo para conseguirlo y, si lo miras con poca atención, pensarás que es un absoluto caos. Pues a mi con lo de sentir me sucede igual, que a veces tengo sentimientos confusos y muy diferentes y se agrupan en la pequeñez de mi corazón y... no sé dónde están o lo que son, y si no me conoces lo suficiente, te perderás en el caos y no entenderás absolutamente nada. Y si me conoces mucho, como yo conozco mi armario y mi ropa, con grandes esfuerzos y después de desmontar y montar, encontrarás lo que buscas. Eso es así. El caso es que ordenar el armario es un poquito más fácil que ordenar los sentimientos y, por eso, hoy me puse a ello. Y para hacerlo, ¿Qué mejor que unos cuantos post-its?.
En serio. Yo antes no sabía todas las utilidades que se podían dar a un trocito de papel de colores con un poco de pegamento en la parte de arriba. No formaban parte de mi vida. Sin embargo poco a poco les fui haciendo un hueco y ahora no sabría vivir sin ellos. Post-its que sirven para pegar en tus hojas de apuntes cuando se te olvida algo y no has dejado hueco para ello. Post-its que sirven para dejar notas a tus compañeras de piso en la habitación o, si es tremendamente importante que lo vean nada más levantarse, en el espejo del cuarto de baño.
Post-its con formas. Post-its. El caso que no se me ocurrió nada mejor que poner post-its en las baldas del armario para saber qué era lo que había en cada balda. Y es que, desde que empecé a vivir en esta casa, ya he cambiado el orden de las cosas unas 894578 veces (anteponer un determinante indefinido a un número tan exacto es algo así como ilógico y contradictorio.
yo soy contradictoria. Así que bah, así se queda). En mi casa de Avilés solía ordenar las camisetas en cajones por colores. Tenía un cajón dedicado entero al color negro. Luego otro era para los tonos fríos y otro para los cálidos. Así, según del color que me apeteciese ir ese día, miraba y ya elegía cuál era la prenda que me quería poner. Aquí, solo tengo dos cajones (No visibles en la foto) y están destinados a la ropa interior y a los pantalones y camisetas para hacer deporte. Bueno, tengo otros tres cajones (apreciables en la figura uno) pero son pequeñitos. En esos solo entran shorts, faldas y pañuelos. Mi cerebro ha asimilado que en el de arriba están los pañuelos y cinturones, pero aún así, diferenciar faldas-shorts, se le resiste. Así que fue el primer post-it que coloqué. Porque a veces, por las mañanas, cuando tengo sueño y estoy de mal humor me da rabia, mucha, querer coger unos shorts y encontrarme con las faldas. Después, ya puesta, me puse con todo lo demás, ya que cambié cosas de sitio por cuestiones de espacio (Tenía todos los jerseys, chaquetas y camisetas básicas en la misma balda, y una balda entera casi vacía con cuatro sudaderas para hacer deporte que se sentían solas con tanto aire alrededor). El caso que el resultado final fue: Una balda para camisetas de rayas, flores, transparentes y camisas, lisas y de cuadros; otra para las camisetas normales de diario y las de grupos de música; una más para bolsos (Y gafas 3d para el cine, que no se me olvide la próxima vez que vaya, que así me ahorraré un euro que puedo utilizar para comprarme más post-its); una para chaquetas lisas, jerseys estampados y chaquetas/jerseys bonitos (Decidí nombrarlas así después de un rato pensando. No quiere decir que los demás son feos, sino que son menos bonitos). Y por último, en el armario, están los vestidos y las sudaderas de calle colgados de perchas, también los abrigos, mientras que en la parte de arriba puedo encontrar mis camisetas básicas, mis jerseys lisos y los menos bonitos. Y nada. Que falta la parte de las cazadoras y los zapatos, pero esa ya la ordeno otro día, que por hoy, fue suficiente.
PD. Si os estáis preguntando porque tengo tanta ropa, es porque tiro poca. En realidad no. Pero llevo midiendo lo mismo unos ocho años, y aunque de algunas cosas me canso, otras siguen formando parte de mi armario.


Pese a que los post-its son muy útiles para cosas como esta, a mi hay otra de sus funciones que me gusta mucho más. Y es la que cumplen todos los que tengo en la pared de enfrente. Hacerme sonreír todos los días. Por la noche, por la mañana, después de comer, antes de cenar. Cada vez que los veo. ¿Qué le vamos a hacer? Soy así de simple. (Con esto, cualquiera que me conozca lo más mínimo se habrá echado una pequeña carcajada).


6 comentarios:

  1. Yo aún sigo ordenando las camisetas por colores. Pero mi armario de perchas es un completo desastre, ese sí.

    Me gustó mucho esta entrada, pude cononcerte un poco más. Y tu post-it también me hizo sonreír a mí, que lo sepas.

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  2. Lo leí completo, sí, y me resultó completamente ameno y entretenido. Quiero mi pin! Já.

    Y en cuanto al concurso, no sé si es exclusivo para habitantes de la República Argentina, pero tú fíjate en las Bases y Condiciones y tal. Te dejo la página: http://www.metrovias.com.ar/

    Me alegra haberte sacado una sonrisa, por cierto.

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  3. son geniaaales! mis amigos me llenan la puerta de la heladera de cartelitos con los papelitos esos jajaja tenes un hermoso y muy interesante blog, gracias por pasarte siempre. suelo dedicarle muy poco tiempo al blog porque siempre estoy estudiando jajaja un beso :)

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  4. Con los post-its me pasa lo mismo que con mi vida.
    Sé donde debería ponerlos para que me hiciesen la vida más fácil,pero al final no lo hago -.-"
    Aunque hay gente que lo usa para todo...
    Y me has dado una idea...Gracias!
    Aunque no sepas qué idea jaja^^

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  5. Siempre que leo un blog me pregunto el porque de como hemos llamado a nuetro blog como lo hemos llamado, en tu caso esta clarisimo, caos, jajaja. Un besazo.

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  6. Jajajaja doy fe de tus cajones ordenador por colores!!! jajaja

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