13 de enero de 2012

Hagamos algo especial.

-Eh, ¿Sabes?
-¿Qué?
-Estaba pensando en nosotros.
-¿Y qué pensabas?
-Que... bueno... - Ella se sonrojó. Los labios comenzaron a temblarle y bajó la mirada, avergonzada.
-¡¡¿¿Qué??!!
-Pues que... que tal vez podríamos... ya sabes. Hacer algo algún día.
-¿Algo como qué?
-Pues algo como esos algos que suelen hacer un chico y una chica que se están conociendo. Yo que sé. Ir a cenar, pasear por un parque, comer helado, ver una película...
-Pero, ¿tú no eras esa que odiaba las tradiciones y ese tipo de cosas simples y banales que hace todo el mundo?
-Sí, bueno. Pero si te pidiera en nuestra primera cita que me desnudes, me esposes a la cama con los ojos vendados y me hagas morir de dolor y de placer al mismo tiempo, te asustarías y nada podría funcionar.
Ahora fue él el que bajó la mirada. Y no porque le pareciese un plan descabellado. Sino porque jamás antes se había planteado hacer algo así, pero de sus labios sonaba incluso mejor que todas aquellas cosas que siempre había perseguido en la vida.

6 comentarios:

  1. Tacha ahora mismo "frialdad" de tu descripción de la derecha y pon en negrita "pasión". Te superas.

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  2. Y dices de mis entradas? Pues yo puedo decir lo mismo de las tuyas!
    Puede que el plan de la cama esté bien, pero puede que para la primera cita yo escogiese alguna bararidad no tradicional menos.... intima? No sé.

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  3. La verdad es que para dos personas que se están conociendo, el plan de la cama sea muy exagerado... pero es que después de él, seguro que el resto de cosas, más comunes, saben mucho mejor...

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  4. No me esperaba nada sí...me encanta que me sorprendan!!
    Oye,¿y porqué no iba a funcionar?
    ^^

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  5. Hay q aprovechar cada momento! Y sorprender al otro!!!
    Besosssss

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  6. Te sigo, precioso blog (:
    http://dreamstobelieve.blogspot.com/

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