14 de diciembre de 2011

Y que no pueda ver el camino para que no pueda dar marcha atrás.

Besos de muerte. De esos que se convierten en mordiscos. Que desgarran. Que hacen sangre. Esposarte en la cabecera de mi cama, atarte los pies y vendarte los ojos. Dejar que conozcas la suavidad de mis dedos y la humedad de mi lengua recorriendo cada uno de tus recovecos. Comerte el alma. Y el corazón. Hacer que visites el paraíso. Y una vez que encuentres tu lugar allí, coge mi mano y llévame. Que no pueda ver el camino para que no pueda dar marcha atrás. Atrápame. Asegúrate de que no me vaya, de que no me coma el suelo. Asegura mi amor. Mi corazón. Mis ganas. Todo lo que pueda darte, todo para ti. Para nadie más.

3 comentarios:

  1. Empiezo leyendo con ilusión,y llega un momento en que me da miedo,y eso,me encanta.

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  2. Vaya... Llevar o que te lleven a un lugar así... Maravilloso...

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