29 de diciembre de 2011

Propósitos de año nuevo.

Hagamos una lista de cosas que no vamos a cumplir. Digamos que estudiaremos todos los días, que comeremos de forma absolutamente correcta, que no dejaremos que las preocupaciones nos venzan ninguna batalla y que seremos lo suficientemente fuertes como para destruir a todos los monstruos. Hagamos sino una lista materialista de cosas. Prometamonos a nosotros mismos tener el valor para finalmente tatuarnos la piel, leer ese libro o ver esa película, juremos que haremos todas las cosas de la "lista de cosas por hacer". ¿Para qué? ¿Y por qué hoy? ¿Qué tiene de especial? Si al fin y al cabo, el calendario podría haber empezado en cualquier otro mes. Sería más novedoso celebrar el 29 de este año bisiesto. Y es que hace cuatro días, mensajes ñoños y felicitaciones absurdas inundaban redes sociales, teléfonos móviles y en el caso de los más vintage, correos postales. Pero después del domingo 25 llegó un lunes 26 y un martes 27 que perfectamente podrían haber sido un miércoles 21 o un jueves 22. No sé si me explico. Creamos días grandes que no poseen grandeza (a no ser que creas en Dios con toda tu fe, que entonces, no te digo nada). Y nos sentimos más fuertes porque el calendario nos dice que debemos serlo. Yo no quiero propósitos de 2012, no. No quiero ponerme hoy metas para los próximos 365 días. Simplemente quiero ser lo mejor que pueda llegar a ser. En todos los sentidos. Y creo que es el mejor modo de avanzar. Corriendo 800km cuando te levantes con fuerzas y quedándote parado cuando ya no puedas más.

4 comentarios:

  1. Es verdad, hacemos importantes días que tal vez no lo son, y los días que tal vez deberíamos recordar, porque esas fechas son las que nos han marcado, son aquellas que el resto del mundo no recuerda, e incluso acabas por recordar tu también.

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  2. Sí, yo también me pregunto ¿por qué hoy?, ¿por qué no puede ser un día especial mañana o un día que no sea una fiesta santa?, a mí me gustaría celebrarlo y recordar ese día especial que alguna vez hemos disfrutado de verdad o¿ por qué no, todos los días?, ya sé que hay unos días son mejores que unos u otros son peores, pero en esta vida quién sabe lo que uno se espera. Luego siempre nos proponemos hacer miles de cosas para el nuevo y la mayoría las dejamos puestas en donde estaban, yo por eso ninguna, sólo aprovechar el día y disfrutar de todo lo que cabe. Un besito y espero que estés pasando bien las vacaciones.

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  3. Es la magia de los comienzos nuevos, supongo. A mi me encanta ponerme metas, a largo y a corto plazo. Todas las semanas me propongo siete pequeños objetivos que quiero cumplir, cosas pequeñas como visitar a mi abuelo, ir a la papelería a por subrayadores o leer 100 páginas del libro con el que esté. Cada comienzo de mes me planteo 4 cosas más grandes que quiera hacer, como ir a algún sitio en especial a cenar o terminar tal trabajo. Así que cuando llega un año nuevo siento la motivación necesaria para plantearme unas cuantas grandes cosas que me gustaría hacer. Me encantan las listas, tachar cosas y cumplir objetivos. No es porque sea una fecha especial, es algo que hago en mi día a día. Pero ya que es el comienzo más nuevo que puedo tener... pues me planteo las cosas más grandes que no me atrevo a plantearme el resto del año. Un beso.

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  4. La esperanza de un nuevo año. Año nuevo, vida nueva. ¡Ojalá fuese cierto! El año pasado me propuse no tener propósitos y me funcionó bastante bien. Proponte lo que quieras, cuando quieras no sólo en fin de año.
    un beso!:)

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