3 de diciembre de 2011

Ningún tiempo pretérito se puede conjugar con tu nombre.

El mundo se tornó gris. Gris indiferencia, gris vacío, gris evasión. Gris de no sentir nada, gris de tumbarse en la cama y ser incapaz de distinguir los colores. Y de repente llegaste tú y el cosmos simbólico, imaginario, se volvió caos. Las cosas empezaron a doler. Apareció ese negro oscuridad, ese negro miedo. Miedo de todo y ante ello miedo de perderte, de perder todo lo que tú sembraste en mi. Miedo a lo real y a lo imaginario, miedo al miedo. Y también ese blanco, y de él emanaron todos los colores. El azul tranquilidad, el rojo pasión, la luz, la naturaleza, la vida. Ningún tiempo pretérito se podrá conjugar jamás con tu nombre. Es algo que creo que nunca llegas a entender del todo. Puedo avanzar, retroceder, saltar, caer, levantarme. Pero siempre, siempre te llevo conmigo.

3 comentarios:

  1. Que bonita la frase ´´Ningún tiempo pretérito se podrá conjugar jamás con tu nombre´´. Si es que cuando estamos con alguien, todo se vuelve más vivo...además si estuviéramos solos, sentiríamos el color gris y no los otros colores. Hace tiempo que no comentaba aquí, y me da alegría de leer tus escritos de nuevo. Un besito y espero que estés pasando un buen fin de semana :)

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  2. ME ENCANTA, ME ENCANTA, ME ENCANTA.
    El texto genial y el titulo se sale.
    INCREIBLE

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