2 de diciembre de 2011

En ti, solo en ti.

Quererte. Y que me quieras. Y pasar la noche en una cama pequeña, muy juntos, sin que quede espacio entre nuestros cuerpos. Pasión, sudor. Y que me abraces. Rodar por la alfombra, sentir el roce de tu piel y que la mía se ponga de gallina. Quedarme dormida acurrucada en ti y despertarme con esa misma visión: la de tu rostro. Y no pensar en nada más. Y no tener miedo. Porque no hay amor, no hay locura, no hay incoherencia. Solo es una pequeña porción de tiempo en la que pueda dejar de pensar en todo lo demás y pensar en ti, solo en ti.

2 comentarios:

  1. He estado muchas veces dandole vueltas a un pensamiento parecido a tu entrada.
    Merece la pena experimentar esto? Al precio que sea? Es que no sé que hacer, si como tu me has dicho punto y aparte, o acabar con todo completamente...
    La entrada genial, escribes de lujo
    es un verdadero placer leerte, de verdad.
    Un beso

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  2. Me gustan tus entradas ultimamente. Parece que tienes un ánimo diferente... y me alegro

    P.D: Que sepas que nose me ha olvidado contestarte al privado... en cuanto tenga un ratito te contesto... porque la verdad, me dejaste sorprendida =)

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