3 de diciembre de 2011

El dinero mueve el mundo.

Nos engañamos pensando que es el amor, que es la amistad, que es la salud, y no es así. El dinero mueve el mundo. El dinero hoy en día puede comprarlo todo. Por culpa del dinero, la música no es arte, es negocio. Las productoras buscan vender un producto, no una voz, no una melodía capaz de transmitir sentimientos y hacer soñar, sino un ídolo cuya imagen forre carpetas adolescentes y cuyos conciertos, probablemente en playback, agoten las entradas en dos días. El cine tampoco busca creatividad, solo ser éxito en taquilla. Adaptaciones literarias como amanecer que se destrozan simplemente para que no se las considere R, y los niños puedan comprar las entradas suficientes para que pueda decirse que "La película ha sido un éxito". No importa la crítica, importan las ventas. Y la televisión. La televisión es todo lo anterior, magnificado. La televisión no tiene porque decir algo. ¿Para qué molestarse en invertir dinero en una serie de temática social si con un plató y cuatro personajillos pueden hacer sálvame y lo ve mucha más gente? Pero no, claro, no sé qué estoy diciendo. Si en España nadie ve tele cinco y nadie vota al PP. Qué ironías. Y diréis que aún así, el dinero no mueve el mundo, solo controla el ámbito de las comunicaciones. Pero te paras a pensar y, ¿qué hay de las leyes? Las leyes son ignorables para aquellos que pueden saltárselas. En cuatro días prohibirán el aborto, pero si tienes dinero siempre podrás irte a una clínica privada. Para estudiar determinadas carreras se necesita determinada media, pero si no te da y puedes pagar 900 euros al mes, ¡no hay problema! Está listo. Si necesitas ir al médico y no eres rico, sientate a esperar, que a no ser que te estés muriendo, tendrán colas de meses y meses. Si puedes pagarlo, adelante, tu médico privado tendrá consulta para mañana. ¿Qué no te gusta tu cuerpo? Cirugía estética. ¿Y a dónde lleva todo esto? Al materialismo, a la falta de sentimientos, al desinterés, a la pérdida de cultura, al vacío, a un mundo que parece gobernado por maquinas, a lo injusto. A un lugar que a nadie parece gustarle, pero al que todo el mundo se dirige.



(Y hoy no escribo ñoñadas porque no estoy ñoña. Escribo reflexiones, porque estoy reflexiva.)

6 comentarios:

  1. Cuanta razon tienes!!! Es una verdadera lastima lo que estamos viviendo, Me pregunto si esto se podra mejorar? No creo verdad? Vivimos en un mundo en donde la raiz de todo los males es el amor al dinero. Unos lo tienen y lo desperdician, otros lo desean y lo roban,,,bahhhh!!! Un placer haberte leido.

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  2. Pues sí, el dinero mueve al mundo. Pero me niego a permitírselo de una forma tan absoluta. Creo que tenemos la sensación de que sin dinero no hay movimiento posible, y contra eso me rebelo. Amor, amistad, talento e imaginación también cuentan. Y mucho más de lo que pensamos. Habrá que reinventarse para poder moverse en este mundo en el que manda el dinero.

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  3. Es demasiado triste saber que el dinero es lo que mueve todo. Y qué razón en todo lo que has dicho.
    Empiezo a pensar que todo depende del dinero, incluso el amor, la dignidad...y demás.

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  4. Muchas gracias por pasarte por mi blog, por comentar y además seguirme! Yo también te sigo porque me parece que escribes genial(ñoña y reflexiva, no importa):)

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  5. gran entrada!!!

    en el fondo es pura apariencia, no crees? el dinero te permite conseguir muchas cosas pero no da la felicidad...!!! mil besazos!!!!!!!!!!!

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  6. certera, felicitaciones! y no lo veamos desde afuera cada uno es el todo posible por cambiar. tenemos que que empezar desde alli. saludo argentino!!!

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