12 de diciembre de 2011

Casi. Pero no del todo.

Siempre pensé que las cosas no funcionaban porque tú hacías que yo diera vueltas y más vueltas. Que si quizás hubieses tratado de que todo fuese sencillo lo habría sido. Pero ahora no estás y el mundo sigue siendo caótico. Así que sí, quizás eso también era culpa mía. ¿Por qué hacer las cosas fáciles cuando es simple complicarlas? ¿Sabes? Cuando pienso en ti lo que más echo de menos es el calor de tu habitación los sábados por la noche. Bueno, también cuando te reías de mi, y cuando me mirabas con esos ojos... tan oscuros. Todas esas cosas que... bueno, ya sabes. Nunca fuiste mi gran amor, pero llevabas algunos de sus ingredientes. Es como ese que adora los bombones, pero se conforma con chocolate. Algo así.

3 comentarios:

  1. "Nunca fuiste mi gran amor, pero llevabas algunos de sus ingredientes" me encanta :)
    Muaac!
    c.gonzález

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  2. Me encanta, y que vivan los ojos oscuros;)

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  3. Las cosas yo creo que muchas veces no son complicadas ni sencillas... simplemente son... y cuando las queremos cambiar, es cuando vienen los problemas...

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