8 de noviembre de 2011

Puntos de luz en la oscuridad.

Dicen que después de la tormenta llega la calma. Y que tenemos que aprender a sobrevivir bajo la lluvia. Yo creo que es verdad. A veces todo el universo se apaga y nos sentimos solos pero, ¿quién no ha caminado a oscuras alguna vez?. Cuando era pequeña y se iba la luz, solía pasar miedo. A veces incluso lloraba. Pero me quedaba quieta, en una esquina el tiempo suficiente como para volverme valiente, ponerme de pie y caminar hasta encontrar una mano que me guiase, o hasta que volviese la luz. Supongo que en la vida ocurre más o menos lo mismo. Parece que nada va bien y de repente una persona o un conjunto de casualidades aleatorias (ui, casualidades aleatorias. ¿No son aleatorias todas las casualidades?) hacen la función de esa luz, o de esa mano.
La verdad es que no sé cómo ha sucedido, pero sé que hace una semana no encontraba un motivo o una razón y de repente, parece que algo está cambiando, que he hecho click, que creo que todo puede ir a mejor. Que tengo ganas de que llegue mañana, y pasado mañana, y el siguiente. Ganas de experiencias, ganas de momentos... ilusión.
Quizás la luz se vuelva a apagar, quizás solo dure encendida unos minutos pero, ¿qué importa? Habrá que disfrutar de ese instante en el que podemos ver, que hay mucho mundo bonito por contemplar.

3 comentarios:

  1. Me alegro mucho de leerlo, de verdad. Claro que sí, hay que aprovechar lo que vemos con esa luz. Si se apaga, ya nos preocuparemos. Pero de momento, ¡a disfrutar!

    ResponderEliminar
  2. hay que aprovechar al maximo esos instantes que nos ofrece la vida porque quizas nunca se vuellvan a repetir =)

    ResponderEliminar
  3. Por fin algo positivo. Espero que tu nueva luz dure muchísimo, porque después de tooooodos esos momentos que has estado pasado, te lo mereces =)

    ResponderEliminar