4 de noviembre de 2011

Matar monstruos por ti.

Te prometí que lo haría, que mataría monstruos por ti, ¿te acuerdas? Pero últimamente me siento demasiado débil, incapaz de matar libélulas. También me he dado cuenta de otra cosa. Creo que soy el mayor de todos tus monstruos...

Y sí. Me gustaría poder hacerte feliz, y que me hicieras feliz. Que dejásemos de ser números primos gemelos. Que dejases de ser esa droga tan adictiva, que te hace tanto bien y a la vez tanto mal. Me gustaría que supieras que jamás eres un obstáculo. O quizás sí, pero si eres una piedra en mi camino, merece la pena tropezar. Porque ninguna caída me ha hecho nunca tan feliz como esa...

3 comentarios:

  1. Cuando el héroe de la película (la heroína en este caso) no se siente capaz de matar monstruos, es cuando suele llegar la caballería. A ver si llega ya y la palabra "feliz" se te va colando más entre tus escritos...

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  2. totalmente cierto, cuando la caída te hace feliz, por qué no caerte otra vez? :)
    un beso guapii

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  3. Hay quien de tanto tropezar, se acaba haciendo más daño que si siguiera andando....

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