5 de noviembre de 2011

Imagina...

Cierra los ojos.
Nota mi respiración. No la escuches, siéntela. Despacio, sobre ti.
Ahora, el tacto de mis dedos deslizándose por tu espalda... mis manos frías dibujando corazones en cada parte de tu cuerpo.
Mis labios rozando suavemente tu cuello.
Mi boca mordiendo la tuya, destrozándote...
¿Sabes? Me quedaría besándote hasta el amanecer, te llevaría al cielo si supiera cómo hacerlo.
Pero no quiero mis mejores noches si no me das tú los buenos días.
Es todo lo que tengo. Nada para nadie. Sentimientos vacíos para llenar huecos insoportables. Intentar no pensar en nada para no pensar en ti. Una cama pequeña en la que sobra mucho espacio, mucho frío, y muchos "te quieros" que van a morir si no llegas a sentirlos de verdad.

2 comentarios:

  1. Me encanta la entrada. Dios... parce que vamos sincronizadas para sentirnos igual!! jajaja

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  2. Qué doloroso es querer a veces, querer y no poder tener...

    Preciosa entrada. Un besazo :)

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