21 de octubre de 2011

Putas ganas de seguir el show.

Sales a la calle y vistes tu mejor sonrisa. No soportas que te vean llorar. Por eso finges que nada importa, que todo te da igual. No dependes de nadie, eres fuerte. Pero solo dura unos instantes. Luego en tu rincón secreto vuelves a la realidad. Vuelves a comerte la cabeza. Un actor no tiene que actuar cuando nadie le está mirando. Nada va bien. Ese es el argumento de tu película. Que ya no sabes si pensar en pasado, en presente o en futuro.
En el fondo me importa todo. En el fondo echo de menos, cada día. Pero echo de menos todas esas cosas que quizás nunca tuve, esas mentiras en las que creía cuando era demasiado niña como para conocer la crueldad de las personas. Esa felicidad aparente, tan fingida como la mía. Fingir. Que verbo más... extraño. Quizás me viene de familia. En realidad a mi me gusta aparentar tanto como a ellos.
Ya que mirar atrás no consigue hacerme sonreír, decido mirar hacia delante. Y entonces siento miedo. Miedo, miedo, MIEDO. ¿Qué voy a hacer con mi vida al acabar la universidad? Siento que no sirvo para esto. Que no sirvo para nada, realmente. Que siempre he sido suficiente, pero nunca demasiado. Ni alta ni baja, ni guapa ni fea, ni rubia ni morena, ni lista ni tonta. Que todo se me da "ni bien, ni mal". Y que el mundo se hace insoportablemente grande, o soy yo la que se vuelve insignificante.
Y el presente. Del presente, mejor no hablar. Ojalá volverme valiente fuera tan sencillo como tatuarme "courage" en la piel, pero por desgracia aún no han inventado pastillas de valentía, ni de fortaleza. El presente sigue siendo oscuro y yo sigo sintiendome sola. Sintiendo que nada bueno permanece a mi lado. Y odiando todo lo malo, pero llegando a la conclusión de que si tengo un imán para los problemas, quizás sea mi culpa. Quizás siempre lo haya sido.

5 comentarios:

  1. O quizás no, pero lo malo es que nunca contemplas esa posibilidad. ¿Que no sirves para nada? Lo dudo. Yo entro aquí para leer a una persona que escribe y llega hasta mí. Quien es capaz de hacer eso, tiene más capacidades de las que cree. De las que crees. Cada día que pasa tengo más claro que si alguien como tú piensa que no sirve para nada es porque no hay nadie cerca que pierda dos minutos de su tiempo en decirle que no es verdad. Yo tengo esos dos minutos, y los que hagan falta. Y yo te lo digo a ti. No es verdad que no sirvas para nada. Ni por asomo. Y te lo repetiré tantas veces como haga falta, en tantas entradas como puedas escribir, hasta que llegue el día en que me digas "oye, Juan, pues tenías razón, sirvo para ésto, disfruto con ésto, soy feliz con esto".

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  2. Se puede saber desde cuándo te estás hudiendo tanto señorita? Vamos a tener que ir fijando a fecha para vernos, porque sino no voy a poder de darte un par de tortas ¬¬

    A ver, te entiendo, vale? Esa fachada y esa sonrisa falsa la llevo yo muy a menudo. Fingir que las cosas estan bien se me da genial. Pero es uqe tu no es que te estanques en algo... es que vas de mal a peor!! Echo de menos aquellas historias donde aunque hubiesen mounstros, las cosas eran más o menos bonitas.

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  3. Juan, supongo/espero que algún día llegarán esas entradas felices. Que así leída puedo parecer muy negativa... pero en realidad, también es porque todos los sentimientos los canalizo por aquí. Cuando es demasiado triste, tiro de diario, que es más privado.
    Me alegro que te guste mi forma de escribir, pero aún en el caso de que se me diese bien escribir lo que siento, yo con "algo que se me de bien", me refería a salidas profesionales. Te daría una larga explicación, pero así en resumen, estudio comunicación audiovisual, y casi todos mis compañeros tienen claro que quieren dedicarse al cine, a la tele o que les tira la fotografía. A mi me interesa todo en general, pero tampoco hay una parte en la que destaque. Pero espero poder decirte algún día ese "oye, Juan":

    Sandra, no sé desde cuando me estoy hundiendo tanto. Supongo que ... bah. Pero sí, habrá que intentar compaginar nuestras agendas a ver cuando coincidimos. Eso sí, nada de cerro de los ángeles ,demasiadas complicaciones para un sitio que no merece tanto la pena. Y nada de tortas, eh?
    Lo de escribir ... yo creo que siempre ayuda, por malo que sea. Por lo menos a descubrir qué es lo que va mal, y qué es lo que quieres cambiar. A veces necesitas hundirte para poder levantarte. Y sí, bueno. Volverán también las historias esas de monstruos más o menos bonitas. Porque las cosas nunca son perfectas, pero por lo menos pueden acercarse a la perfección.

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  4. Amén. Me pasan cosas muy parecidas a las que tú describes... veo que tenemos más cosas en común de las que creía..

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  5. Gente que ahora lo tiene clarísimo acabará trabajando en otra cosa totalmente distinta, y gente como tú que no tiene claro qué hará acabará trabajando en algo que le traerá felicidad. He pasado por ahí, lo he visto. Tú trabaja duro y las cosas que tengan que venir ya vendrán...

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