24 de octubre de 2011

Nada.

Nada en ningún sitio. Ningún puzzle en el que encajar. Sentir que hablas otro idioma, sentir que no quieres estar en ninguna parte del planeta tierra. Saber que no estás sola, pero querer que te echen de menos justo las personas que ni siquiera se acuerdan de ti. ¿Inconformismo? Quizás. Yo solo quería aparecer en vuestra lista de prioridades, aunque fuera en el último lugar. Que pensarais en mi de vez en cuando. Que echaseis de menos alguna de mis tonterías. Cuando lloraba por tener despeinado el flequillo o cuando os proponía ir caminando a algún sitio, sabiendo que iba a obtener un no por respuesta. Cuando no entendía vuestras bromas, o cuando decía alguna estupidez. Mis consejos reflexivos y mis momentos tristes. Algo, cualquier cosa que hiciera que los primeros 18 años de mi vida hubiesen sido verdaderos.
Debería estar acostumbrada. Acostumbrada a que me echéis la culpa a mi, a que digáis que soy yo la que se fue, la que cambió, que soy yo para la que todo eso no era suficiente. Pero lo cierto es que yo sí que os echo de menos. Echo de menos cuando sentía que pertenecía a ese círculo invisible que nosotras habíamos creado. Cuando, aunque jamás me atreviese a abrir mi corazón, era capaz de abriros mi cabeza. Cuando aún creía en algún tipo de "para siempre". Echo de menos cosas que están atrapadas en un tiempo pasado. Y no puedo evitar pensar que hoy mandaría a todo el mundo a la mierda, sin excepción.

4 comentarios:

  1. No sabes cuánto me identifico con lo que acabas de escribir. En esto yo ya he aprendido que no hay que malgastar tiempo con gente que no te corresponde lo más mínimo. Que no les importa que estés bien o que estés mal. Me ha costado. Años, ¿eh? Pero te aseguro que eso ya lo he aprendido. La línea que separa la amistad del conocimiento y, a veces, incluso del desconocimiento es muy fina cuando no se ofrece una amistad verdadera. La de estar en todos los momentos, en los buenos y en los malos, que para los buenos valemos todos. Ánimo, Cris, es todo lo que te puedo decir. Porque gente encuentras en el camino siempre, gente que te hará olvidar hasta a aquellos con los que un día pensaste que lo compartirías todo. A mí me ha pasado.

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  2. Los amigos de verdad nose pierden Cris. Aunque te vayas lejos, aunque no hables con ellos, aunque... lo que sea... pero al final están de alguna forma ahí.
    No hace falta acordarse todos los días de ellos... no sé... En concreto tengo una amiga de la infancia con la que nunca hablo y nunca veo... no me acuerdo normalmente de ella, y casi tampoco la echo de menos... pero me tranquiliza saber que está ahi.. que después de 2 años sin saber de nosotras nos juntaremos como ha pasado otra veces y estaremos como si no hubiese pasado el tiempo.

    No veas todo malo... que seguro que hay algo bueno que no ves. =)

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  3. Cris un amigo de verdad sabría que cada cosa que haces, está bien, les guste o no. Si te fuiste y no se acuerdan de ti es que no merecen la pena, de verdad. No mires a fuera y que piensan los demás, mira en ti y bien cerca tuyo. Quizás las mejores personas las tienes más cerca de lo que crees y no te has abierto por pertenecer a un círculo invisible de alguien que no te valora.
    PD: Me encanta el frío y estar calentito en casa con un nórdico! jajaja ¿Soy raro porqué me guste el frío y la lluvia? jajaja Puede:)

    Un beso!:D

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  4. Hola, pasaba por aqui y lei lo que escribiste, no pienses que en fin no ha valido la pena, simplemente son etapas de la vida, despues supongo que cambian las prioridades, e incluso las personas...asi que, guarda esos momentos, los bonitos, los importates, y veras que cuando veas las cosas desde la distancias, te daras cuenta que si valio la pena, mas alla del resultado, solo por echo de haberlos vivido!! un saludo, y si te apetece visitame!! http://conversacionesfrentealespejo.blogspot.com/

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