5 de octubre de 2011

Motivación.

Tumbada en la cama, miro al techo. Tremendamente blanco, vació en contraste con las paredes repletas de fotos y carteles, únicamente con una luz alumbrando mi pequeña habitación. Y me paro a pensar y me doy cuenta que en ocasiones me siento tan sola como esa luz, tan vacía como ese techo.
Hace unos meses, tú eras mi motivación. El día en que nos encontraríamos ese punto hacia el que tenía que caminar. Ahora me cuesta encontrar un destino. Voy más bien mirando al suelo para evitar tropezar con alguna piedra, pero no sé hacia dónde me dirijo, ni siquiera si es mar o montaña.
Y sí, sonrío. Porque en el fondo yo soy una de esas personas idiotas que se ilusionan con un caramelo, que son felices cuando hace sol. Y el tiempo va pasando. Rápidamente. Y a veces siento miedo de llegar a olvidarme de lo que sentimos. No sé lo que quiero.
No sé si prefiero seguir pensando en ti porque ese sentimiento me hacía humana. Eras mi primer y último pensamiento del día, era capaz de adorarte. Incapaz de no hacerlo. Con el resto del mundo siempre me he sentido como un robot. Y si me faltas tú quizás yo vuelva a ser de piedra.
¿Dónde estaré el próximo Septiembre? Quién sabe. La vida da muchas vueltas, y sino que me lo digan a mi. A mi que quería ser astronauta, después me incliné por el periodismo hasta que descubrí que existía algo llamado comunicación audiovisual, que hizo que terminase estudiando artes escénicas para rallarme y meterme en Administración de empresas, para odiarlo y volver a Comunicación audiovisual, y después de tanto viaje seguir sin tener las cosas claras. Aunque poco a poco, me voy acostumbrando. Quizás en el amor ocurra lo mismo. Quizás algún día me quede al lado de alguien aunque esté llena de dudas y el tiempo las vaya disipando. Quizás...

3 comentarios:

  1. Pues ríete si quieres, pero a mí me gustan las personas así de idiotas, que si idiota es encontrar pequeñas ilusiones en la vida yo también soy idiota. Y de los grandes. Pero no mires al suelo, que te pierdes muchas cosas que merecen la pena ser vista. ¿Que te tropiezas? Pues ya te levantarás. Que los "quizás" sólo se los puede plantear uno cuando está de pie...

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  2. ¡Oh! ¡Me siento identificada! Ánimo :)

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  3. Mirar al suelo, hacerlo todo con cuidado y no pensar en el futuro.
    Ser idiota debe tener su lado bueno, sí.
    Gracias Key :)

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