25 de septiembre de 2011

Quizás sin sentido.

Un mes. Un mes que parece poco tiempo, pero para mí es mucho. Un mes matando monstruos o alejandome de ellos. En el fondo sé que algún día volverán a aparecer. Sé que volveré a tropezar. Por eso me caigo. Porque tengo claro que no puedo mantenerme en pie. No confió en mí. He metido la pata tantas veces, que siento que no puedo. Mis huesos se han vuelto de cristal, y cada caída duele más. Aún así, me siento orgullosa. Porque durante un mes, no he llegado a tocar el suelo aunque quizás haya tropezado más de un par de veces al día. A veces las absurdeces nos hacen felices. Yo creo que hay cosas que estoy empezando a comprender, sentimientos que soy capaz de ordenar.
Tú y yo cometimos un grave error. Pensaste que tenías que matar monstruos por mí, yo me sentí protegida contigo. Me apoyé en tí para seguir adelante. A veces es necesario confiar en alguien, pero lo cierto es que nadie puede matar monstruos por nosotros. Cada uno tiene los suyos, y es el único con la fuerza suficiente para decirles adiós. No existe una cura mágica, ni una pastilla que acabe con nuestros problemas, con nuestros fantasmas. Querernos era complicado y al mismo tiempo, hacía las cosas fáciles.
Solo espero que algún día todo esto termine. Que algún día yo sea valiente. Que algún día, tú puedas alzar la voz y pedir las cosas que quieres, porque solo cuando las pidas con el corazón las conseguirás. Y, ¿quién sabe? Quizás cuando podamos ser nosotras mismas, cuando mi felicidad no dependa de un espejo y los recuerdos no me atormenten, cuando sepa entenderme, cuando tú sepas entenderte, cuando sepamos entendernos... ese día, ¿quién sabe? Quizás volvamos a cruzarnos en la playa, quizás no. Lo cierto es que me gustaría que siguieses formando parte de ese mundo. Me gustaría ver que eres feliz, y que tú vieras que también lo soy, y que formes parte de esa felicidad, que la compartas conmigo.
(Nada de esto tiene mucho sentido. Quizás no sea comprensible. Pero necesitaba escribirlo. )

5 comentarios:

  1. Si uno no confía en sí mismo, ¿quién va a confiar? He pensado así siempre.

    Los monstruos siempre se matan mejor en compañía... Pero muchas veces no queda más que hacerlo a solas y a ciegas.

    Un saludo otoñal, Cris.

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  2. Me gusta mucho.
    Nadie puede acabar con nuestros miedos,pero si podemos refugiarnos en los brazos de otro para sentirnos bien, protegidos.

    Hay que aprender a tener confianza en sí misma y afrontar la travesía que nos pone la vida...
    Algún día todos tenemos que ser valientes y luchar... Y cuando eso pase, lo volverás a ver...

    Sin miedo, sin monstruos...

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  3. Te dejé algo en mi blog,(no suelo hacer mucho eso de los premios, pero bueno, por esta vez.. xd)
    Por cierto, me sigue encantando como te expresas =)

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  4. Si en la entrada anterior te pedí que me dejaras no creerte, ahora te tengo que pedir otra cosa. Pesado que me vas a llamar como siga pidiendo... Pero tengo que pedírtelo: no te quites valor. ¿Que no tiene mucho sentido? No te imaginas cuánto sentido tiene para mí. Cuánto me gustaría poder matar los monstruos de alguien y que ese alguien matara a los míos. Mágica o no, espero que encuentres la cura y recuperes la sonrisa.

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  5. Juan, :) Tus comentarios siempre me hacen sonreír.

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