23 de agosto de 2011

¿Qué hubiera pasado si Veronika no hubiese decidido morir?

Si Veronika no hubiese decidido morir, ¿Cuántas vidas habrían sido diferentes? Es sorprendente cómo un libro es capaz de cambiar el curso de una historia. Quizás por eso de vez en cuando tengo sueños, fantasías en las que soy capaz de utilizar las palabras como esa fuente de magia capaz de construir, o de destruir para empezar por los cimientos. Si Veronika no hubiese tomado las pastillas, no se habría dado cuenta de lo maravillosa que podría ser la vida. Habría seguido ahí, con su rutina, sintiendose mediocre, impotente por no poder cambiar un mundo que no le gustaba. Pero no. Tuvo que intentar matarse, tuvo que sentir que perdía la vida para aprender a valorarla, a valorarse, para aprender a amar, para encontrar a alguien que no la necesitase.
A veces me torturo a mi misma. Me encantaría que algunas cosas que pasaron nunca hubiesen pasado. Pienso que mi vida habría sido mucho mejor. Mucho mejor si aquella noche me hubiera quedado en mi casa. Mucho mejor si hubiera esquivado un par de espejos, o si hubiera confiado más. Mucho mejor si nunca me hubiese dado por probar los caminos fáciles. Mucho mejor si no me hubiera equivocado cuatrocientasmil veces. Mucho mejor si nunca te hubiese destruido. Si jamás le hubiese llegado a querer. Si hubiera dejado la terrible impulsividad a un lado. Condicionales. Odio los condicionales. Esos "y si" que se me pasan por la cabeza y que siempre van acompañados de la incertidumbre. Indescifrables. Ya ves. Pero no puedo torturarme. No más. Necesito no dejar de pensar, sino pensar en positivo. Claro, con racionalidad. Pero una racionalidad con el vaso medio lleno, una racionalidad... más racional. Me cuesta expresarme cuando se trata de sentimientos. La ambigüedad puede ser un motivo.
Si Veronika no hubiera decidido morir, las cosas habrían sido diferentes. Tal vez yo necesité caerme para levantarme. Necesité hundirme para conocerte. Y creeme, que me hundiría mil veces con tal de no perderme cada momento a tu lado. Necesité que me hicieran daño para crecer. Para conocer. Para desconfiar, porque me guste o no la desconfianza va ligada a mi persona. Necesité conocerte para aprender a querer y necesité destrozarte para aceptar los errores, perder el orgullo, reafirmarme en lo mucho que te quiero, darme cuenta de lo muchísimo que me querías, aprender a ser valiente y saber que podíamos superar cualquier obstáculo juntas. Necesité tomar caminos faciles para darme cuenta de que no llevan a ningún sitio, para luchar con cada una de mis zonas erróneas. Necesitamos equivocarnos. Siempre. Somos humanos, es nuestra naturaleza. Tropezar cien veces con la misma piedra. Doscientas. Quinientas. Pero saber que algún día conseguiremos esquivarlas. En definitiva: que necesitamos perdernos para que nos encuentren, para encontrarnos, o para perdernos en compañía.


(Si alguien que me lea no sabe a que me refiero con lo de Veronika, Veronika decide morir- Paulo Coelho; no tiene desperdicio, más información en el apartado "Libros")

4 comentarios:

  1. Paulo Coelho. Me encantan sus libros. Me encanta.
    Bueno, habrás visto en mi Blog un espacio a la derecha dedicado a él y a algunas frases de sus libros.

    Me gusta este Blog!

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  2. Le sigo en Twitter y publica muchas frases. Todas una maravilla.

    Un beso.

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  3. No sabía de ese libro pero lo apunto para mía lecturas de invierno! Un beso y ya te diré que tal.

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