24 de agosto de 2011

Prometeme...

-Solo te pido una cosa.
-¿Una cosa? ¿Qué cosa?
-Que no te enamores de mí.
-Vale.- Contestó él. Ella miró sus dedos: no los había cruzado. Era una promesa de verdad. Lo que no sabía es que él ya se había enamorado...

6 comentarios:

  1. A veces nos prometemos algo que nunca cumplimos. Pero hay cosas que no se pueden controlar. Quizás ella no debería haber sido tan adorable. O él menos enamoradizo.

    ResponderEliminar
  2. Bonito, corto y directo. Me gusta ^^


    Odio el olor a tabaco y el sabor yo tambn. Pero ahí es donde está la gracia, supongo. Es el poder odiarme a mí misma por algo que he hecho y no que me han hecho. Y sí, hay algunas personas que merecen la pena. Lo malo es que cada día parece que quedan menos ¬¬

    ResponderEliminar
  3. No se puede prometer algo así. El corazón no puede. No se deben pedir estas cosas...

    Besos, Cris.

    ResponderEliminar
  4. *_* corto pero llega muchísimo este dialogo. Pasate por mi blog si quieres un besazo!

    ResponderEliminar
  5. Qué bonito, Cris!! en pocas palabras, lo dices to-do! un besazo!!!!!

    ResponderEliminar