19 de agosto de 2011

No sé.

No sé por donde empezar. No sé como plasmarlo. Llevo días intentando evitarlo. Me "autocensuro". Digo "no, de esto no puedes escribir". O lo que es lo mismo "no, en esto no debes pensar". Pero sí, debo hacerlo.
Puedo intentar desprender fuerza por cada uno de mis poros. Sigo siendo débil.
Puedo pensar que poco a poco las cosas se consiguen. La realidad es que todo va demasiado despacio.
Puedo repetirme a mi misma que algún día lo conseguiré. Lo cierto es que tengo pánico de caer.
Puedo, puedo, puedo... puedo hacer muchas cosas. Pero haga lo que haga, hoy es uno de esos días en que siento que no puedo. En que pienso "Vale, muy bien. Esta tarde has conseguido evitarlo. Frenar tus impulsos irracionales. Hacer lo correcto. Hoy has ganado. Pero quizás mañana pierdas. Y sino pasado. Alguno de estos días. Pronto". Porque en cada encrucijada hay una desviación que te lleva al camino fácil. Al principio, eras ágil. Tenías energía. Ahora ya no. La tentación de mandarlo todo a la mierda crece. Cada día más.

2 comentarios:

  1. Somos frágiles. Tenemos poco aguante. Somos personas. Nos duelen las cosas y a veces hacemos cosas que a priori sabemos que nos vamos a arrepentir.
    Un beso y gracias por seguirme y comentarme, gracias a personas como tu. En mí caso yo me siento bn escribiendo. Un besazo :)

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  2. Yo soy una persona con muy poca fuerza de voluntad para ciertas cosas y aunque sepa que es incorrecto o que me voy a arrepentir siempre caigo. Como dice Cris González tenemos poco aguante, el ser humano no está diseñado para soportar la presión de evitar algo que deseamos. La única forma que tengo de aguantar es pensar en "un pasito cada vez" para no derrumbarme. Aguantaré hasta la noche. Aguantaré hasta mañana por la mañana. Aguantaré un día más. Aguantaré dos días más. Y cuando me quiero dar cuenta, los días pasan y aunque siga doliendo, voy evitando cometer un error.

    Besos :)

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