12 de agosto de 2011

Llega la última estación.

Leo "Contigo veo las estrellas" y me transportó cinco o seis años atrás, a cierta playa que todo el mundo conoce pero que para mi está llena de connotaciones. Y tu recuerdo se hace más fuerte, más vivo. Te odio. Y te odio porque todo es demasiado perfecto, porque te quiero con locura. Porque generas en mi ese maldito (putoasquerosoodiosohorriblejodido) sentimiento de no estar a la altura. Sí, consigues que todo sea... indescriptible. Que ni las palabras sean capaces de expresarlo. Y yo siento que estoy a años luz de todo eso. Necesito una dosis en vena de tí, de mí. De ese tú y yo que solo puedo definir como mágico. Y después de unos días ajena al mundo, de pensar mucho, de pensar demasiado, concluyo: te he echado de menos en todo momento. Tanto que no me pienso despegar de tí en los miseros siete días que nos esperan. No voy a dejarte respirar. Que lo sepas. Y de repente me inunda la tristeza. Los siete días pasarán, volveremos a no saber cuándo, ni dónde. Volveremos a esperar... esperar, esperar y esperar. Y me entra miedo. ¿Y si alguna vez es la última vez?

2 comentarios:

  1. Claro! Pero he tenido una confusión muy tonta...
    Me comentó http://cris-crisgonzalez.blogspot.com y creí que eras tu con otro blog, si hasta le puse tu segundo blog? jajaja Estoy hecho un caso! Nos volvemos a ver por aquí, aunque ya no se como promocionar mi blog, siento que lo lee poca gente jaja Un beso :D

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  2. Si alguna ves fuera la última... mala suerte! pero mira siempre el vaso medio lleno! para que siempre exista la posibilidad de que haya "otra vez".
    Un besazo!

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