2 de agosto de 2011

Extranjera.

La princesa salió a la calle. Tenía la sensación de haber estado antes en aquel mismo lugar. Pero entonces le había parecido mucho más bonito, menos gris, menos... angustioso. De repente, se encontró a un grupo de gente que hablaba. Tenía también recuerdos de ellos, sí. Pero... pero... en su memoria, era capaz de entenderles. Ahora era como si... como si... no. No hablaban su idioma. ¿Qué estaba sucediendo? Ella estaba segura de que todo eso lo había vivido. Que sí. Que había estado allí, con ellos, riendo. Feliz. Sin embargo ahora todo era diferente. Ahora era una extranjera perdida, en un lugar también perdido.

2 comentarios:

  1. Cada uno es feliz a su manera, porque la felicidad no es igual para todos. Uno valoraba lo material y otro las experiencias. Luego cada uno decide que es lo que le hace feliz.
    Me gusta el texto:)

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  2. Me alegro de que te guste mi forma de escribir, a mi también me gustan tus textos. Te sigo(:
    Y gracias por seguirme! :D

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