15 de julio de 2011

Y pasan los trenes.

Los días van pasando. Las páginas del calendario van siendo arrancadas. El mundo se mueve y de alguna manera, algunas cosas nunca cambias. Por mucho que quieres que lo hagan. Y te sientes un poco impotente. Pero el monstruo te tiene atrapada. No puedes evitarlo. Lo sabes. A veces lo ignoras. Finges que no está ahí. Finges que eres feliz, y segura. Pero cuando chocas contra la realidad lloras. Solitaria. Tendida en el suelo frío, en un espacio que ahora sí, se te antoja demasiado grande. Necesitas un abrazo pero no quieres que nadie te lo de. No te gusta pedir abrazos. Finges que todo va bien. Sonríes. Marcas el número de telefono y te limitas a contar lo que eres incapaz de escribir cuando inventas una sinopsis. Acciones. Cuando hablas de los demás todo son sentimientos. Pero... ¿y los tuyos? los tuyos están congelados y nadie puede verlos. Quizás solo quien sea capaz de mirar a través de tus ojos, de intuir en la distancia que el momento en el que te tiembla la voz y cuelgas el teléfono es cuando ya no puedes más. Las cosas nunca salen como tú las planeas. Y aunque te guste inventar un mañana mejor que te ayude a ser fuerte lo cierto es que eres una débil de mierda. Muchísimo más débil de lo que todo el mundo cree. Y eso hace que te odies a tí misma. Confían en tí. Todo el mundo lo hace. No puedes estar a años luz de ser todo lo que puedes llegar a ser. No puedes. En este precioso 2011, venden botecitos de 59ml de energía. ¿Cuándo sacarán los de fuerza y valentía? Yo los compraría. Costasen lo que costasen.

1 comentario:

  1. Yo también quiero un botellín jaja. Me he cambiado de blog, que este no me convencía. El de ahora sí que es definitivo :)

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