31 de julio de 2011

Parte ñoña.


Yo antes era capaz de escribir cosas bonitas que nada tenían que ver con el amor. Antes solía tener variedad de pensamientos. Ahora casi todos los estás ocupando tú. Y a mi esta situación me está empezando a volver loca. Tengo miedo de asfixiarme de verdad. Ya sabes, no soporto necesitar, no soporto necesitarte. Tengo miedo. MIEDO. ¿Qué digo miedo? PÁNICO. Pánico de todo esto que siento por tí. ¿Por qué no puedo esquivarlo? ¿Por qué no puedo marcharme? Ya lo hice una vez. Y no salió del todo mal. Vale, mentir no es lo mío. Salió fatal. No puedo escapar porque sería tropezar dos veces con la misma piedra. Porque a estas alturas ya he aprendido que la mejor forma de perderme es huir de lo que siento por tí. Joder. Asqueroso amor. ¿Amor? No, amor no. El amor es algo que ya está demasiado visto. Una de esas palabras que se utilizan con tanta frecuencia que ya ha perdido su definición original. Llamemoslo X. O mejor, Z. Hay ya demasiadas cosas que se llaman X. Pues asqueroso Z. Con lo bien que vivía yo siendo una chica de hielo. O engañandome creyendo que lo era. Una irrealidad que creía real. Me culpaste muchas veces por ello. Me odiaste por huir, por no ser capaz de admitir que te quería. Pero, ¿es que no lo entiendes? Yo solía ser fuerte, solía poder con todo. Solía escribir historias de miedo y de aventuras. Solía tener muchos pensamientos al día. Y tenía una habilidad increíble para ilusionarme, para ser un punto al lado de una coma incapaces de formar el punto y coma, para dejar que el aire corriera entre mi cuerpo y aquel que dormía a mi lado. Y ahora... ahora eres mi primer y último pensamiento del día, también el de en medio. Ahora soy tan débil que sé que si me dejaras me partiría en mil pedazos. Tan débil como para que mis labios parezcan estar imantados a los tuyos. Mierda. Sí, soy tan débil como para no poder controlarme, como para verte y querer destruirte a besos, y hacerte el amor y todas esas cosas que siempre me dieron un poco igual. Tan débil como para escribir todas estas ñoñeces. Pero es que no puedo evitarlo. Te haces querer. ¿Por qué lo haces? ¿Por qué me haces ser así? ¿Por qué haces que no me reconoza? Para ya. Yo soy la que nunca llora, la que no necesita, la del punto de vista racional. ¿No te lo crees? Es cierto, me conoces. Me conoces mejor que nadie. No puedo engañarte a tí tampoco. No puedo decirte que no te quiero porque no me creerías. Venga. Si alguna vez intento frenar todo esto recuerdame que es imposible. Así por lo menos no perderé el tiempo intentando olvidarte.

1 comentario:

  1. Parte ñoña de Roxxxxxio! jajajaja Nunca me ha gustado Roxio, pero bueno para eso está Niccó. Malidto Z! Espero conocerlo dentro de mucho tiempo

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