27 de julio de 2011

Miedo al futuro.

Muchas veces tengo miedo a un mañana en el que no formes parte de mi vida. A un mañana en que ese séptimo sentido deje de funcionar, y no porque no sea necesario, sino porque el tiempo, la rutina o la distancia ganen la batalla. Odio sentirme incompleta cuando no estás. Odio sentirme impotente cuando todo el mundo puede darte mucho más de lo que yo te doy sin ni siquiera proponerselo, sin quererte la mitad de lo que yo te quiero.
Con frecuencia me gusta cerrar los ojos, e imaginar que algún día se de la vuelta a la historia. Que el destino se ponga de nuestra parte o nosotras tomemos decisiones que hagan que lo nuestro funcione y que podamos expresarnos con simples miradas. Pienso que nadie me hace sentir como tú y que ese sentimiento no puede morir en una voz al otro lado del teléfono. Y sí, asumo los riesgos que eso conllevaria. Asumo que no seríamos tan especiales, que discutiríamos con más frecuencia y que no viviríamos los momentos con tanta intensidad. Pero podría quererte sin barreras, sin los obstáculos que crea la vida y sin esos otros que creamos nosotras mismas. Es cierto, me da miedo el compromiso. Me da miedo el compartir 24 horas con la misma persona, me da miedo ver la misma cara al levantarme durante los 25550 días que espero seguir viviendo. Pero por algún extraño motivo, si se trata de tí creo que no me cansaría de esa imagen, que seríamos capaces de ganar ese pulso a la monotonía y a la indiferencia. Me gusta pensar que el amor es tan fuerte que puede con todo. Y en realidad, no me queda otra. Porque lo cierto es que yo antes solía ser fuerte. Pero apareciste tú y me volviste la persona más débil del mundo, capaz de derrumbarse con una simple palabra proveniente de tu boca. Así que ahora tienes la obligación de protegerme. No puedes dejarme así, desprovista de valentía tirada en medio de la nada, no. Lo que pasa es que es inevitable no tener miedo. Miedo, miedo, miedo. ¡Maldito miedo! ¿Y si ese mañana nunca llega? ¿Y si nunca podemos comprobar si lo nuestro funciona?

1 comentario:

  1. Si no se entra en la rutina el amor siempre es intenso! Ahora, yo creo que no es para siempre ni mucho menos, que quien está toda su vida es porqué ponen de su parte aún no estar enamorado. Habrá excepciones, por supuesto jaja Un besoo:D

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