26 de julio de 2011

Correr.

Corres. No sabes hacia donde te dirijes. Subes el ritmo. Quieres huir. Huir de los monstruos que te persiguen, de los fantasmas que anidan tu interior. Sigues corriendo. Pero sabes que tarde o temprano te quedarás sin energías. Y una de dos: o te quedas ahí, perdida, al acecho de nuevos depredadores dispuestos a devorarte, o regresas al lugar de donde partiste. A ese lugar donde, si te faltan fuerzas, alguien aparecerá con una espada dispuesta a matar monstruos por tí.

3 comentarios:

  1. Corre a buscar aventuras nuevas y enfróntate a los monstruos! :D Yo de Barcelona y tu?. Y mi plan de escapada es una metáfora jajaja solo son sentimientos que tengo. Si fuese más mayor, tal vez lo haría. Me encantaría hacer viajes de estos a la aventura, de mayor lo haré: poco dinero y ganas de aprender.

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  2. No cabe duda cual es la opción que debes elegir. Quizás algún día no sea ni necesario que alguien mate monstruos por ti. Y tu misma seas aquella persona capaz de acabar con todos ellos. Pero mientras... I'll be there for you

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  3. eso y correr con sentimientos negativos...... soledad, tristeza, caos, rebelión...... es como si un monstruo quisiera salir¡¡¡¡¡

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