13 de abril de 2011

Indiferencia.

Hoy no siento nada. Soy incapaz de sentir. Tal vez porque sé que las cosas no van realmente bien. Pero no quiero pensar en ello. No puedo pensar en ello. Es díficil: duele, quema, escuece y roza la locura. Pero tengo que ingorar ese sentimiento. Por lo menos durante un mes. Quizás dos. Tengo que ignorarlo porque es tan intenso que hace que no pueda ocuparme de nada más. Y ahora mismo, mi mundo patas arriba no puede detenerse. Hay cosas que tienes que controlar. Esto es una de esas cosas.

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