10 de marzo de 2011

Tratando de ordenar un mundo caótico.

Casualmente, y como me ha pasado tantas otras veces, el otro día volví a sentir la necesidad de escribir un blog. ¿Por qué? Porque sí, porque me gusta divagar y darle vueltas a las ideas y porque mi mundo, está formado un 90% por sentimientos que cobran vida a través de las palabras, que tampoco son capaces de mostrarlos al completo. Siempre he querido tener un blog de esos con muchas entradas y la verdad es que siempre acabo abandonando y decidiendo empezar uno nuevo. Esta vez he decidido que no: seguir. Hasta que ya no tenga ganas y elija parar, pero volveré a tener la necesidad de continuar. Y así sucesivamente. Que este espacio sea como una persona que cuando se fatiga, se detiene un segundo respira y después, continua.
La verdad es que ahora mismo, me cuesta mucho, muchísimo pensar con claridad así que auguro una sucesión de entradas confusas, probablemente sin pies ni cabeza, una montaña rusa y un camino lleno de curvas. Y es que sí, hace algunos años buscaba sentir algo y ahora siento tantas cosas que me resulta prácticamente imposible entenderlas, diferenciarlas y colocarlas en su lugar.
No sé quién soy, lo que quiero, cuál es mi lugar. No sé cuando acierto y cuando me equivoco y sigo adelante por el simple motivo de que no me puedo quedar parada. A veces me entra el deseo de detener el tiempo y pensar pero luego me doy cuenta que por muchos segundos que invirtiese en darle vueltas a mi (idiota, insoportable, caprichosa) cabecita jamás llegaría a una conclusión razonable. Toda mi vida ha estado marcada por una palabra: perfección. Siempre he tratado de encontrarla, en todo. Y lo cierto es que jamás lo he conseguido es más, pienso que es un concepto abstracto y aún así no soy capaz de dejar de perseguirlo. Sin duda ese es mi problema. Espero demasiado. De todo. Nunca nada es suficiente. Y por más que me propongo no esperar nada y vivir sin más, dejando que la historia siga su curso, soy incapaz. Yo quiero un cuerpo perfecto, una familia perfecta a la que hacer perfectamente feliz, un futuro perfecto con una profesión perfecta diseñada a mi medida, que acierte a darme en cada momento perfecto, aquella perfecta cosa que necesite. Y sí, sé que esa vida perfecta sería aburrida, pero... ¿no podría ser aburridamente perfecta? Lo sé, me estoy yendo por las ramas. Pero sabía que ocurriría. Casi siempre sé como voy a actuar: analizarlo todo hace que uno llegue a conocerse muy bien. Pero no me quiero extender más. Para eso habrá más días y más entradas, porque solo me quedan seis horas de sueño. Simplemente trataré de resumir mi momento actual del siguiente modo. Dudas. Miedos. Inseguridades. Respecto al pasado, respecto al presente y respecto al futuro. Así que "Caos de sentimientos" es la evolución de aquella "Primera versión" que fue antes este blog. Las primeras veces quedaron atrás y aunque de cada día sale algo nuevo, ahora más que conocer busco ordenar. Ordenar un mundo caótico.

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