29 de noviembre de 2010

El caballero de la Armadura Oxidada

Ultimamente no tengo demasiado tiempo para leer cosas que quiero leer, y eso me enerva. Pero entre las lecturas por obligación, los apuntes, etc. queda poco tiempo libre para la literatura. Sin embargo, me he terminado este libro pequeñito que me dejó un amigo y llevaba tiempo queriendo saborear. La verdad es que me ha decepcionado un poco aunque me encantan los libros de autoayuda. Me parece que una cosa es dar un poquito de optimismo y otra muy diferente, crear una utopía que es lo que hace el libro. Me gusta la metáfora del caballero que por tal de agradar a los demás termina olvidandose de sí mismo y quedando atrapado en una armadura que él ha construido, y el viaje que emprende para destruirla, pero en algunas partes es demasiado excesivo. Aún así, no deja de ser un cuento de esos que te hacen pensar. A continuación pongo los textos que más me han gustado:

-¿Qué es? - Preguntó el caballero.
-Vida.
-¿Vida?
-Sí.-Dijo el sabio mago-. ¿No os pareció amarga al principio y, luego, a medida que la degustabais, no la encontrabais cada vez más apetecible?.



-Una vez dijisteis que me había puesto esa armadura porque tenía miedo.
-¿No es eso verdad?- respondió Merlin.
-No, la llevaba para protegerme cuando iba a la batalla.
-Y temíais que os hirieran de gravedad o que os mataran. -añadió Merlin.
-¿Acaso no lo teme todo el mundo?
Merlín negó con la cabeza.
-¿Y quién os dijo que teníais que ir a la batalla?
-Tenía que demostrar que era un caballero bueno, generoso y amoroso.
-Si realmente erais bueno, ¿por qué teníais que demostrarlo?


-Es una batalla diferente la que tendréis que librar en el Sendero de la Verdad. La lucha será aprender a amaros.
-¿Cómo haré eso?- preguntó el caballero.
-Empezareis por aprender a conoceros.



-Los animales aceptan y los humanos esperan. Nunca oireis a un conejo decir "espero que el sol salga mañana para poder ir al lago a jugar". Si el sol no sale no le estropeará el día al conejo. Es feliz siendo un conejo.
El caballero pensó en esto. No recordaba a ninguna persona que fuese feliz simplemente siendo una persona.


-La mayoría de la gente está atrapado en su armadura.- Declaró el Rey.
-¿Qué quereis decir?
-Ponemos barreras para protegernos de quienes creemos que somos. Luego un día quedamos atrapados tras las barreras y ya no podemos salir.



-Permanecer en silencio es algo más que no hablar- Dijo el Rey.- Descubrí que cuando estaba con alguien, mostraba solo mi mejor imágen. No dejaba caer mis barreras, de manera que ni yo ni la otra persona podíamos ver lo que yo intentaba esconder.


-Pusiste una armadura entre tú y tus verdaderos sentimientos. Ha estado ahí durante tanto tiempo que se ha hecho visible y permanente.
-Quizás sí escondí mis sentimientos. -Dijo el caballero- Pero no podía decir simplemente todo lo que se me pasaba por la cabeza y hacer todo lo que me apetecía. Nadie me hubiera querido.-El caballero se detuvo al pronunciar estas palabras, pues se dió cuenta que se había pasado la vida intentando agradar a la gente.

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