30 de septiembre de 2014

Ausencia.

No me gusta la palabra ausencia. Suena demasiado a vacío, a falta de algo, a respiración cortada.
Ausencia. 
Me quedé quieta, mirando al vacío. De repente me vi pequeña, incapaz de sonreír. Ausente.  Preguntándome si todos nos sentimos perdidos alguna vez. Me faltan certezas a las que aferrarme y por eso disfruto del vuelo al vacío. Viajar sin rumbo fijo disfrutando del camino. Una vez me dijeron que a veces lo más importante es el transcurso del proceso, por eso nos decepcionan tanto los finales. A fin de cuentas un final sólo puede ser eso. Punto.
Ausencia.
Esta noche quiero esconderme bajo las sábanas y ser un poco invisible, aunque sea por una milésima de segundo.
Ausencia.



Cayeron los bordes y el vaso ya está lleno. Y ahora sólo intento vaciar, sólo necesito despegar.